Mostrando las entradas con la etiqueta Ciudad. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Ciudad. Mostrar todas las entradas

4.05.2011

Sobre la Wikibanqueta

Estando en Francia, sin televisión y con poco cariño por los radionoticieros, no suelo enterarme de nada. A mi novio, que es policía turco, no le gusta hablar de su trabajo, así que igual podría caer una bomba en el centro de medio oriente y yo le oiría decir: "hoy tuve mucho trabajo". Cuando hablo a México me detengo en los detalles familiares como qué comida deliciosa comieron hoy que yo no pude comer. 
Hoy, dándole "siguiente" al azar en el blog, di con una entrada sobre la Wikibanqueta. Hice una busquéda de dos minutos; la Wikibanqueta fue una iniciativa ciudadana que llevaron a cabo tuiteros, para pintar una banqueta en las vías automóviles donde los peatones están al borde de morir siempre. La pintaron así nomás, llegar, sacar la brocha y ándele; de allí que sea "wiki", que significa en hawaiano "rápido".La idea no sólo me gustó sino que me sentí orgullosa de esos ciudadanos que salieron así, no sólo a definir que necesita la ciudad sino a hacerlo. 
No tengo idea de si pintar una banqueta así figura como delito; lo que si tengo claro es que la ciudad se construye a partir de los hombres, que al final no hay mejor arquitecto que el paso humano sobre el piso. Así como en los parques se crean caminos de tierra en medio del paso, señalando exactamente dónde deberían de haber hecho senderos, así las calles deberían ser marcadas por los peatones. 
Una ciudad que pierde de vista al peatón por el automóvil, es una ciudad con visión capital-urbanista (si no exagero el concepto), porque allí lo importante es la máquina, aquel que tenga el poder adquisitivo para la maquina, la división marcada entre ese y aquel que camina. En nuestra urbe mexicana no hay espacio para el peatón ni para la bicicleta: las calles, el asfalto, los semáforos y los coches son los mismo aquí y en Europa, pero lo que separa al "primer mundo" del "tercero", no es una cuestión material ni de infraestructura, es simplemente la visión de mundo. Aquí bicicletas y peatones tienen su lugar y su preeminencia frente al coche. Todo tiene que ver en como ordenes el mundo; como veas a ese mundo que en todos lados es el mismo. 
Esos ciudadanos que pintaron su propia banqueta diciendo "por aquí pasamos señores delegación, por aquí los hombres necesitan protección", muestran que la semilla de un pensamiento nuevo, donde el orden es otro, está dando frutos. 
¡Que lindo es el maridazgo de cosas como la tecnología y la acción, cuando se pintan banquetas!

http://ciudadpedestre.wordpress.com/2011/03/23/8-ideas-dispersas-sobre-una-wikibanqueta/
http://transeunte.org/2011/03/23/una-banqueta-ciudadana%E2%80%A6-una-urbe-para-las-personas/
http://transeunte.org/2011/03/25/wikibanqueta-un-caso-de-incidencia-ciudadana/

1.14.2010

Fragmentos de la semana

Una mañana todos los pendejos del mundo amanecerán colgados de los cables de electricidad… entonces prenderé un cigarro y haré anillos de humo.




Como un río de lava los faros rojos de los coches, una nube pequeñita detrás del tronco hueco de un maple, el frío te cala los huesos y sabes que nunca pasarás por allí vestida de la misma angustia. En el siguiente semáforo das vuelta a la izquierda.




Es el cuarto 317, palco de rehabilitación. Junto a aquel hombre que nadie va a ver y que toma siempre de las manos a las enfermeras, como rogando que repitan lentamente el nombre del suero y la hora.

2.17.2009


Había días en que quería dejar la ciudad, si, había días en los que la pesadez de las sombras, los sonidos traslapándose unos sobre otros, la gente que nunca se detiene a saludar, la hartaban de tal manera que no quería permanecer allí, en medio de la hecatombe de fierros y asfalto en desorden (creciendo como hierba en el campo).
Pero la sensación de hoy era distinta: el olor de la ciudad le ardía en la nariz, la gargante le raspaba y los ojos le lloriqueaban como si hubiera estado picando cebolla todo el santo día. A las 7 de la mañana se baño y salió al frío. Con el frío tal condición era soportable, aunque al cielo, de un gris oscuro, el cochambre le hervía a borbotones. Tenía ganas no de huir, sino de curarse. No pensar: no pensar que las pastosas sombras que flotaban en el aire no eran niebla sino smog condensado, no pensar que el polvo no podía siquiera levantarse al pasar por el polvo que le oprimia, sólo apretar el paso, sólo seguir con la cabeza hundida en el saco y esperar que del cielo caigan los pájaros para sentirse en Londres (pero sin reina madre para tomar el té, ni principes idiotas con mejillas sonrojadas, ni parlamento, ni acento chic). A medio día era innegable: la ciudad estaba enferma y uno, como una de sus millares de células, es la primera en manifestar los síntomas. La ciudad está enferma y enferma se mantiene, pero no hablamos de males psicológicos (un ritalin para la delincuencia organizada, la inseguridad y la corrupción). La ciudad está enferma del cuerpo; tiene los pulmones negros, la piel quebrada, del soma no se escapa ni la urbe. Será que ya es hora del éxodo, pero la contaminación cae en la ciudad, como una de las 7 plagas divinas.

11.17.2008

Recuerdo preciado, un poquitito más lejano

Tengo los pies ligeros, me tiemblan acaso un poco las manos. Cuando cruzamos el garage veo su motocicleta sin cubrir, encerada y muy limpia. Me la presenta, se llamaba Lola, o Marla, siempre confundo los nombres de sus exnovias con los de sus motocicletas. En la sala está su hermana con su sobrina, las saludo sin verles el rostro. Hay un gran ventanal con marcos de madera que deja ver toda la Magdalena Contreras: casitas de asfalto sin pintar apiladas unas sobre otras como cajas en bodega. Entramos a su cuarto, siento su camiseta negra ceñida al cuerpo, el color caoba del cabello, sus labios. Tengo que portarme altanera, intenta impresionarme con unos libros, y le digo, por ejemplo, que leer a Sabines es de populo, aunque me tenga que morder el labio para no acordarme de varios versos que me encantan. En la pared hay una marihuana pintada, su cama es estrecha. Es la primera vez que tendré sexo en un cuarto con la familia afuera, digo,(se escucha claramente el sonido de las cacerolas, su hermana jugando con la niña, Vida TV a todo volumen), Fernando me sonríe (después me costará acordarme de su nombre, lo sé) se sienta a mi lado en su cama (deja la computadora prendida con la carpeta de pornografía abierta) me agarra de la cintura y me muerde los labios. Le digo que está un poco loco si piensa que haremos mucho con su familia afuera. Se ríe de nuevo (es una risa como de chorro grueso de agua) (y sé desde el momento en que la escucho que será una risa que extrañaré). Aspiro profundo el olor de su cuerpo al acercar mi rostro a su cremallera, mis manos terriblemente torpes desabrochando el único botón de su pantalón. Le bajo la trusa con los labios, porque para éstas cosas siempre soy menos torpe con la boca. Afuera su sobrina comienza a llorar. Raúl Magaña entrega un paquete completo de vajillas a doña Inés, orgullosa ama de casa.

8.02.2008

Ciudad inconclusa


no volví a verlo en todo el viaje. me apena decirlo pero aún hay noches en las que todo es para él, para su olor, que no es ya su olor, o para su voz, que no es ya tampoco su voz; para la nada. habría que decir más bien que hay noches en las que todo es aún para su nada (que no es lo mismo que su ausencia, o su vacío, o su extrañeza, por aquí en la nada, no se presupone relación alguna). no volví a encontrarlo en el viaje, a diferencia de ello, descubrí muchos de esos guijarros luminosos que se guardan debajo de la botellas de plástico ya opacas de rasguños, o en las esquinas de las avenidas con las oscuras calles en las que nadie baja del camión. guijarros luminosos. no podía imaginar mejor tesoro, y me deleitaba pensando que nadie más tenía semejantes atos de luz. tampoco he comprendido nunca porque me aferro a esa ilusión infantil de tener algo que nadie tiene, de ser diferente a todos y soñar como en una trailer gringo con ser la única y especial heroína del cuento. a momentos me rio, ni siquiera me gustan esas películas, a veces de hecho, el héroe me cae mal y me retuerzo en mi butaca a cada golpe que atestan al malo. me molesta también aceptar lo mal que me puedo caer a mi misma.
y mientras más nada se tendía entre él y yo más comprendía que sus manos estaban tan llenas de luz como las mías. y a veces la uniformidad de las cosas se siente tan plácida. no volví a verlo pero también sera que deje de buscarlo, ya no levantaba la vista al adivinar su silueta entre los hombres que subían al camioncito amarillo. me regocijaba por la luz que encontraba ahora en todas las cosas. pero hubo algo que no encontré en San Luis.
tuve que salir huyendo a la vida normal, a mi común y corriente subir y bajar en el papeleo de libros, y filosofías desconexas y camiones con pasajes cada día más altos. cuando puse de nuevo los pies en el d.f., fue como si me teletransportara y todo lo dicho fuera mentira, ni siquiera eso, un sueño sin nexo alguno de verdad. caí en la cuenta de que mientras el camión se alejaba de la ciudad ésta se iba llenando de bruma, él, su amante, sus guijarros de luz amarilla, juan sarabia y el museo del centro al que no pude entrar. todo se llenaba de bruma para desaparecer, y comprendí de golpe dos cosas: que las ciudades las construyen no sus moradores, ni sus habitantes comunes, las ciudades las construyen sus viajeros que recogen puntos de luz con los que unen la silueta real de la ciudad, descubri también, que había dejado, en la huída, mi ciudad inconclusa.

5.04.2008

Sucedió así, aunque usted no lo crea.

Prestas y rápidas para agarrar lugar en el metrobús íbamos la Samia (alias "Gaby") y yo en el metrobús, pero claro ni porque es vagón de Damas, ni porque una tiene formas decentes en el honorable transporte mexicano agarramos buen lugar. Así que quedamos separadas por dos hileritas de asientos. Para que Gaby viera bien donde me senté la saludé moviendo la mano:-Gaby aquí estoy-, ella me saludó de vuelta. Entonces el "caballero" sentado a mi lado(vaya uste´ a saber que hacia en el vagón de Ladys, será que al final ni tan caballero resultó) me pregunta:-¿Es su amiga la que va sentada allá?-muy confianzudo. -Si- le respondí -Ah pero les tocó sentarse muy lejos la una de la otra- -Si ya ve, pues a ella le tocó por allá- Me pareció extraño que me dijera tal obviedad. -Oiga señorita y ¿no le gustaría que le cambiara el lugar con su amiga, para que se sentaran juntas?- Me sorprendió su ofrecimiento:-¿sería posible? se lo agradecería mucho- Acto seguido el hombre se ríe y me dice: -No la verdad es que no quiero cambiarme, nomás me preguntaba si a usted le gustaría-.
O_o ¡Toing! (jitomatazo)
(¡chanfles!¿que hace uno con estos personajes?, lo peor es que me tuve que fletar todo el camino con el "caballero" al lado) (¡Pero claro, él dijo que si me gustaría no que lo haría, a ver que día me agarro yo también a esa lógica de la precisión lingüística!)(pero que ingenua soy, la próxima vez que un mesero me pregunte si me gustaría café, le voy a contestar: no me gusta, quiero y me lo trae aquí a la mesa y rapidito, no vaya a ser...)

very polite
janik

3.24.2008

Feliz Cumpleaños Nostálgica anónima...

Recuerdo el primer día que hable contigo. De pocas personas puedo decir eso. Estabas vestida un poco extraña, hablabas sin mirar a los ojos. Recuerdo que te pensé un poco petulante, sensiblera, presumida de tus amistades, y yo que por esos días pasaba, quizás (no lo recuerdo con certeza), por una de mis tantas crisis amistosas, te sentí tan ingenua, con tanta fe en los amigos. Te sentaste en el mismo lugar entre las camas y dijiste que estabas cómoda en el piso. Pensé que había tantos lados oscuros que no conocías de la amistad que yo había tenido que aprender del modo difícil. (De esto sé que no te había hablado, porque bueno,"me callo tantas cosas; que tendremos que hablar cuanto tú quieras"...) Luego te fui conociendo. Eras la vecina del piso de arriba, luego Gaby (siempre Gaby, sin nombre artístico). A veces platicábamos en el elevador, rumbo a la escuela. A veces tenías el cabello despeinado, olvidabas libros, a veces te encontraba corriendo y no te seguía el paso porque acostumbro caminar muy lento. Tomabas clases con algunos de mis maestros. Hablábamos. Después un día, no sé, no estoy segura (pero esa es la magia, recordar el cómo y la sensación, pero no el instante en la línea del tiempo) hablamos del nosotros, de allí pa´l remolino: la soledad, la ciudad, sus coches, el pueblo (el que tu dejaste, el que dejó mi padre), los versos, el amor, el amor que no encontrábamos, el perdido (quizás te hable de mi novio de la prepa y tú por tu lado hablaste del chico del piano). Recuerdo mucho algunas de tus desilusiones y me sentí hermanada porque yo ya las había sufrido. Comprendí, Gabriela, que tu ingenuidad no nacía de la ceguera sino de la luz... y contrario a lo que podría haber esperado de mí, no te tuve envidia sino cariño. Luego hablamos, yo sé, de los amigos, de las oscuridades de la amistad y de no estar solos, de no querer estar solos. Me enamoré de nuevo y ahora fui yo la que te conté, porque tú ya habías pasado por eso (por los fantasmas). Hace ya tiempo (¿hacer ya tiempo? ¿hicimos tiempo? ¿lo creamos nosotras en las noches con el ruido de las avenidas?) que te conozco. Ahora hablamos de la gente que se va, que fluye, de los amores que se nos escaparon (jugamos a ser Penélope sin éxito (ellos jugaron a ser Odiseo, pero les falló el regreso)), hablamos de cosas un tanto cuanto más maduras (déjame aquí hacer regodeo filológico (por mero odio a la palabra): que maduro puede ser prudente, juicioso, entrado en años, pero también se dice de la herida infectada...), lees mis textos (inmaduros todavía (gracias al cielo(¿a cuál?))), me corriges la ortografía y tomamos café, y de nuevo giramos (como nubes sobre una plaza con fuente(como nubes sobre cualquier plaza) sobre los mismos temas, que si la soledad, que si la sintaxis, que si Bonifaz Nuño, que si nuestros nuevos amores son de verdad nuevos, o son el mismo nomás que con otro "ganador del premio grande", que si esperar con el sudario... Sabes mis secretos, y una que otra cosa malsana (sabes también que estoy llena de infantilismos, de exageraciones morbosas, risas maléficas y de una nostalgia que carcome, que oxida). Sé de tí que eres la misma ingenuidad de luz, aunque ya no andes tan despeinada y te pongas botas de tacón, aunque sepas ya tantas cosas de la vida, tantas. Aunque ya no puedas abandonar la ciudad y no allá huida al sindicato de los citadinos.(Ayer quise subir a platicar contigo, nomás, y recorde que andabas en tu pueblo. Que bueno que no te cambiaste, que sigues siendo la vecina, la prima que no tengo porque soy huraña para eso de la familia fuera de casa). Que soy yo ahora (de nuevo) la de la fe ingenua (de la que al fin y al cabo no me curo porque siempre llega alguien nuevo (como tú) que me contagia). Al fin sólo puedo aceptar que lo de tu cumpleaños es un pretexto amiga, para decirte que te quiero muchísimo y que la soledad, como dijo Bonifaz, es una ilusión adolescente, sobre todo cuando uno está a tu lado.
Con muchísimo cariño.
Tu amiga.
Tzitzi (Janik)

Bonifaz Nuño, Rubén.

12

TIGRE la sed, en llamas, me despierta;
hambre mi corazón. Y el rostro
de las cosas me observa; el medio rostro
de lo que va naciendo: mi morada.
El naciente en la noche,
el rostro para el día de mi rostro.
Rojo contra mis huesos, con el número
de pasos ya contado.
Privado ya de tiempo desde ahora.
Se dice aquí, se afirma, aquí se habla,
aquí se duerme en compañía;
ni un paso más allá me pertenece.
Y desato mi lengua, y mis orejas
abro, y aclaro el quicial de mis ojos,
y el nombre que ensayaron mis abuelos
recuerdo, y recompongo
mi linaje de voces más lejano.
Nube de humo en mi cabeza,
ánimas torturadas, divisoria
culebra, hielo de la espada;
lazo de mis palabras por la calle.
Aquí te nombro hermano, como esposa
te adorno aquí, como a mi madre
y mi padre te llamo, te preservo
como ciudad rendida en la abundancia.
Sólo mientras vivimos merecemos,
sólo mientras estamos, mientras somos,
al menos, alguien que ha nacido.
Y logramos, mirándonos,
el portal de entrar juntos, y la puerta
de la casa que hacemos perdurable.
Y la llave.
No hablaba todavía, y lo que pido
estaba ya en tu mano.
Toda mi gloria en esta llave tuya
que lleva a tu presencia; todo
mi deleite, ceñirte en lo que nombro;
a tu fe convertido, y conciliado
en lo que acaso es verdadero.
Aquí tan solamente, y un instante.
Ya sin poder cambiarse, ya tendida
quedó mi raya, desde el alba
en que vengo a ser hombre.
Un instante no más para encontrarte.

P.D. Que se sepa que el "anónimo" de tu seudónimo, no es un nombre bajo el cual se esconde otro nombre, sino más bien un gremio al que muchos nos suscribirnos , como para hermanarnos.

8.02.2007

Ya no las hacen como antes...


Y pues tarde pero aqui está: El albúm de fotos de la Marcha del orgullo LGBT de este año. Échenle un ojo y chequen:
  • Los transexuales Barbie son mas mujeres que cualquier mujer que conozco (O_o)
  • El tipo super hard con el mini-dildo: Eso es sado de corazón señores.
  • El pendejo que creía que después de Spencer Tunick nada importaba...
Folklore, chelas y alternativa en la ciudad más surrealista del mundo. Neto. Pero está marcha fue una chingadera comparada con la de los años pasados: palabra que no.
Janik

7.08.2007

De reaccionaria y los sucesos escondidos...

En estos días han pasado cosas que probablemente uno no piensa como extraordinarias.. pero que pasa si en realidad esas cosas que pasan son en realidad extraordinarias y esconden detrás de su apariencia de hecho amable un meollo más oscuro... ¿De que habló? Doy rápidas enumeraciones y les dejo los link para que rumien el tema:
1) El bigote más cotizado no es de Pancho Villa. (Cfr. Rincón del Recado )
Se cumplen 100 años del nacimiento de Frida Kahlo, y nos encontramos con un boom de su imagen: blusas, postales, bolsas, muñecas, tequilas, un metrobús e incluso una edición especial de convers. ¿Merece ser comercializada así está autora, cuya familia ya le sacó un copyrigth? ¿No la hará perder su esencia rebelde e intectual? ¿Tienen derecho a comercializar así a un icono nacional? ¿Frida lo aceptaría de estar viva? ¿Uno sucumbirá y terminará comprando su línea de ropa chida-rebelde-comunista?
2) Las 7 nuevas maravillas... ni son tan maravillas ni son tan nuevas. (Cfr. Freaks City y Comentarios instintivos)
La propuesta de las nvas 7 maravillas parece ser una estrategia de mercado que funcionó muy bien, cobrando por votar por teléfono o para recibir un certificado uno no sabe a donde va la lana. Encima de que se promueve una discriminación arquitectónica, los edificios propuestos con quién sabe que criterio en realidad y los resultados elegidos no por el valor artístico y patrimonial de la obra sino por cuanta gente tuvo el poder adquisitivo de votar en internet por las opciones de dudosa procedencia. ¿Así da gusto aparecer?
3) El PAN es malo...y ahora la leche es cara. (Cfr. El rincon del Recado )
La ley del ISSTE, la leche que sube, la tortilla, la intromisión de la iglesia, el corte presupuestal, el veto a Monitor. ¿Qué nos espera? ¿Este era el gobierno que querían? Al zócalo a apoyar a monitor, aunque aún no sé bien si sirva de algo. Resitencia moral supongo.
Janik

6.03.2007

De lenguas los tacos...

Desde que estoy en los idiomas ando cambiando mi estructura del mundo. Me pregunto cómo diablos aprendieron a hablar los que no hablan español, cómo diablos piensan y termino sorprendida incluso de que yo sepa hablar. Lo que más he aprendido es a parar oreja: cuando en la calle escucho un "je", un "ye" y sobre todo un "chto", abro bien los ojitos y paro la cabeza como perrito de pradera: en esos momentos me encuentro con un extranjero que se enfrenta con el folklor mexicano. Para mi sorpresa los encuentros abundan. Ahora que medio distingo varios idiomas me doy cuenta de que México está poblado de extranjeros, no de turistas como podríamos pensar, sino de gente que aquí vive, se gana el pan y cría a sus hijos pensando en otro idioma.
Rusos, alemanes, franceses, coreanos, japoneses y rumanos. Siento una gran extrañeza: ¿Qué se sentirá ver letreros, oir a la gente hablar, pedir la cuenta del restaurante, en un idioma distinto al que tú hablas? Cuando puedo, sobre todo con los franceses y los rusos porque los gringos me dan hueva, les pregunto en el que identifique como su idioma: ¿Usted habla ruso/francés?¿De dónde es usted? Y pareciera sin excepción que se les ilumina la mente al escuchar en boca de un lugareño palabras del hogar. Los rusos sobre todo se despiden: Dazvidania, Dazvidania... Ellos se quedan sorprendidos de una mexicanita que saluda en ruso, y yo me quedó pensando ¿qué se sentirá volver a casa, pero no en tu idioma?
Janik

5.15.2007

El vecino.

Fernando "el vecinito" arrasaba con los frijoles, se sentaba a la mesa y todavía decía: "¿Qué hay de comer?" Fue el único que nunca tuvo miedo a mi perro pese a que fue al que más mordió, sangoloteó y demás. Lo conozco desde que tenía 6 añitos y tenía el último botón de la camisa abrochado, (ahora me pasa por casi 2 cabezas de altura y se enfunda gorritos ska hasta la nariz). Vivía tres pisos abajo; podías pedirle que fingiera una llamada telefónica, que te acompañara al super o que cuidara las tortugas. Era un buen vecino. Lo queremos como a un hermanito que viene y va de la casa.
Luego paso lo impensable: nos aviso que en un mes se cambiaria de casa. Entonces nos pusimos tristes y nerviosas (mi hermana y yo): el único vecino al que le hablabamos, saludabamos e ibamos al super. Es extraño, uno vive en condominios con más de 20 vecinos pero no le habla a nadie. Me da la impresión incluso de que cuantos menos vecinos tengas hay más probabilidades hay de socializar. ¿Que fue de esas fiestas del barrio, de las folkloricas vecindades, de saberte casa y nombre de todos los compañeritos de la escuela? ¿Cómo teniendo tanta gente cerca hay cada vez más espacio entre unos y otros? Cosas de la ciudad de nuevo... Pero lo bueno es que Fernandito viene seguido a comer frijoles.
Janik

5.07.2007

(En tono de porra para Papa Católico)¡Spencer hermano, ya me viste el ano!*

*Estribillo cortesía de Psicoso
Estuvimos allí. Desvelados, saliendo a las 4.00 de la mañana para que una patrullita nos pidiera su chesco matinal, para llegar corriendo, llenando formas, aceptando apretujones y filas peor que las del metro, para posar juntos y dejar al conteo que entre nosotros ya nada puede darnos pena.
Levantar la vista cuando estabamos en posición fetal y ver un mar de espaldas y espinas angulosas. Fue extravagante e increíble. Nañaras.
Poco mal organizado. Spencer debió de leer el Laberinto, o pedirle consejo a Samuelito Ramos porque nomás no daba una con los piropos, carcajadas y porras de la multitud. Encima las malas traducciones "llenen por atrás" o "miren con la espalda a la catedral" (¿mirar con la espalda?) Y las mujeres que se vistieron hasta el final, con hombres que vestidos les volvía el macho interior. Que decir, mexicanos hasta en cueros aún con los detallitos. No hubo pena, si risas, si una sensación de naturalidad, de luminosidad del cuerpo, curiosidad sin morbo. Además puedo decir: Si ya me acoste en el zócalo, mi piel ahora es inhume a cualquier cosa. (¡O_o deverás!)
Janik

[Y para los que quieran consultar un testimonio verídico los dejos con Photonolovsky, contemporáneo de Spencer, testimonio cortesí de Ondinnok]

4.15.2007

Santísima Semana, II: Monterrey tiene... ¿Monterreyanos? ¿Monterrellenos?

Pa´completar le saint semaine:El cerro de la silla, Monterrey. Todos nos decían en el D.F.: ¿De vacaciones pa´monterrey? ¿pa´qué? Si es lo mismo con lo mesmo: ciudad al fin y al cabo. (nota: tambien pensabamos eso) Pero ver para creer o para desegañarse. Conforme nos ibamos adentrando; paisaje común con algo extraño, Oxxos, 7eleven, Mac Donalds con fondo de montañas verdes y cielo azul. Rarísimo.
De Monterrey nada concreto pero si impresiones diversas: 1) Si las pequeñas ciudades se siguen agringando todo se verá así. Tienen la misma manía gringa de poner flores en los pabellones sólo que en México si luce: la gente si camina en las calles. 2) La ciudad es limpia, parece tener las comodidades del D.F. sin cometer los mismos errores estratosféricos... o quizás sólo sea que es una ciudad joven. 3)Son mochos de verda´y eso es triste: a Melba y a mí nos sacaron del Museo Estatal de Historia disque porque la homosexualidad es "exhibicionismo" 4)Es linda la limpieza arquitectónica de la ciudad pero su tendencia gringa a la comercialización de lugares turísticos arruina con concreto, luces neón y letreritos bilingues toda la magia de la aventura 5)Tan nueva que su edificio más viejo es de apenas 100 años. Le falta la nostalgia de esos testigos de concreto que ven por siglos pasar las barbaridades mexicanas. 5)Valió la pena, es casi como irse al otro lado, pero de este lado. No es lo mismo que lo mesmo.
Por último: estás vacaciones vi tanto cielo azul, que quizás si termine huyendo de mi ciudad. (como se huye de una madre maldita: volviendo de vez en cuando a saludar) ¡Ah buena ciudad me toco como madre!
No soy regia pero si pachoncita
Janik
[Zanahoria exportada de Monterrey, última adquisición de la colección de stickers(más fotos en Sucursal Sur)]

3.10.2007

Flora citadina... o los stickers en la urbe

Vivir en la ciudad es una experiencia de vida. Incluso podríamos pensar que los que hemos habitado la ciudad "toda la vida" formamos parte de un poco planificado experimento social, psicológico y/o científico que nos deforma y moldea hasta quedar hechos citadinos.
La experiencia de vivir en la ciudad siempre me ha parecido terriblemente profunda pero alterna. A veces no me reconozco aquí a pesar de mis años de chilanguez, otras veces no me reconozco cuando pongo un pie fuera de los límites del tráfico y el smog. Lentamente los habitantes de la ciudad han ido sustituyendo las carencias naturales de una urbe: por ejemplo la falta de animales con los zoologicos, la falta de aventura con los parques de diversiones, la falta de flora: con los stickers.
El fenómeno de los stickers me ha comenzado a fascinar en ultimas fechas gracias a Psicoso, que un día planteó su deseo de incursionar como "artista urbano". Así que Melba y yo comenzamos recien una pequeña y rudimentaria galería de los stickers que nos salen al paso. Disfrutenla.