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10.03.2011

Volver a México

Volver no fue difícil. Lo difícil parece, sera permanecer aquí.

7.07.2011

Casa

Pienso en mi padre. Pienso en su cuerpo tibio e inflamado. Pienso en abrazarle y echarme a llorar en sus brazos. Pienso en agradecerle por esperarme y en regalarle a él y a mi madre, cada minuto desde que vuelva.

Pienso en mi hermana y en sus silencios poblados de ruiditos y bromas. Pienso en mi hermano y en como haremos para perdonarnos mutuamente que el tiempo haya pasado entre nosotros.

Pienso en mi madre y en su fuerza y en sus manos cansadas y en su sabiduría que me guió mientras crucé continentes y mares.

Pienso en mi cama; en mi cuartito con mi hermana como lo había sido durante más de 20 años. Pienso en Gabriela y su voz como de agua violeta, pienso en Astrid y unos coscorrones. En mi calle empedrada. En el viento grisáceo de la unidad. Pienso en Loreto y en Coyoacán. En el coche rojo de mi padre. En las tardes en el apartamento donde todos vivimos contentos y apretados.

Pienso en mi casa. En mi casa, casa, casa, casa. En mi idioma; pienso en mi idioma; en dejar que las palabras salgan de mi boca sin medir los límites de error. Pienso en mi idioma y en mi gente.

Pienso en un desayuno con jugo de naranja, unos tacos de chupas y un litro de leche que no cueste más que mi alma.

Pienso en la comida de mi mamá.
En quedarme dormida junto a mi padre mientras él ve la tele.

Pienso en volver.
Quiero volver.

7.05.2011

Mis taka-taka

Llegué al cuarto 332 del Instituto Pushkin. El loby se veía sovietico; viejo, anticuado pero limpio. La sensación en el cuarto era más fuerte: viejo, anticuado, sucio y triste.
Me abrió la puerta Mitchko. Una japonesa con los ojos pequeños y las mejillas rendondas muy amplias  para su cara rectangular. Era ya más de media noche y yo estaba agotada (había recorrido sola desde el aeropuerto, con la maleta, luchando con el también anticuado metro de Moscú y luchando también con los no-amigables si-agresivos-acosadores moscovitas de media noche).

"Buenas noches, creo que tienen una cama disponible, soy la nueva chica", contesté en inglés mientras jalaba la maleta para adentro del cuarto, esperando por fin librarme de tal peso. Ella sin moverse de la puerta y cerrando el paso me susurro en ruso algo, viendo al piso sin hablar la voz.
"Lo siento, creo que mi ruso está algo oxidado" contesté ansiosa porque se quitara de la puerta. "¿Sólo inglés?" me preguntó ahora viendome a la cara. "No, Inglés, Francés o Español", le constesté ya hartandome.
Me señaló mis zapatos, y dijo "no".

Me dolían los pies, mis sandalias estaban empacadas en la maleta. Le explique, forzandome a desempolvar mi ruso de golpe, que mis sandalias estaban en la mochila.
"Zapatos no", contestó de nuevo, y entonces ya era obvio para mí que no hablaba ruso tampoco.
"¿Por qué?" le pregunté, más por molestarla que porque no lo supiera, más sólo por saber qué me iba a decir.
"Zapatos no" repitió y bajo la cabeza.
Bueno me quité los zapatos. Ese fue mi primer día con los taka-taka...  Y ahora más que nunca re-valoro la cultura latinoamericana; imagino cualquier casa en cualquier país latino, con una muchacha que explica al otro lo que nosotros hacemos, entre sonrisas y peticiones, y preocupándose por no molestar a nadie.
De verdad que los latinos somos bien flexibles.

Janik

5.08.2011

Hoy le dije que fuí a una marcha de mexicanos en Paris.
Él contestó que vio en las noticias sobre la movilización y todo eso.
Yo a veces siento que él no entiende qué es tener una novia mexicana. Creo que en la circunstancia en la que nos conocimos, y en la forma en la que nuestra relación se ha dado yo sé más de Turquía que él de México. Entonces a veces me pregunto qué tanto te puede conocer alguien si desconoce tu cultura. Cuando tienes una relación con alguien de tu propia cultura, saldas la pregunta por obvia. Cuando tienes a alguien de otra cultura que está en tu país entonces entiendes que va a ir comprendiendo tu cultura poco a poco, como quien va bebiendo del jarro a tragos lentos.

Cuando eres tú el que esta  en el país del otro entonces te caé de golpe que él no entendera tu cultura; pienso que me entendera a mi acaso, pero que no llegara más allá. Entonces me siento desprovista de mí: y proveerme a mi misma de mi misma de nuevo frente a él es una aventura. Hay cosas deliciosas en ésta desnudez cultural. Hay una suerte de misterio y de reto en presentarle a alguien tu cultura como algo nuevo; tu infancia, tus referentes, tu comida, tu calendario, todo aquello que el lugar donde naciste te dio y que te formo sin que tuvieras conciencia de ello, pero hay también un sabor amargo.

Hay extranjeros que se enamoran cuando ya tienen de antemano un amor por el país del otro. Como esos europeos que viajan a México porque le tienen curiosidad y terminan casados con mexicanas que les enseñan a pronunciar la "ch" y a comer chile y a bailar salsa. En nuestro caso no fue así. Cuando nos conocimos teníamos una ignorancia absoluta sobre el país del otro.
Y sin embargo después de dos viajes yo aprendí a querer a Turquía muchísimo. A extrañar al Ezan de madrugada y a comer los churritos de almibar en la calle. A ponerme el hiyab con alfileres y a decir "gracias", "buenos días" y "buenas noches" sin equivocarme tanto en la pronunciación. A decir: "Mi novio es turco" y sentirme orgullosa de eso.
Con él sin embargo siento que no le tiene cariño a mi país; que México es esa cosa lejana que está allá en Latinoamerica, yo tengo la esperanza de que ahora que va en unos meses se enamore de México; que le guste mi cultura como a mi me gusta la de él, pero para ser sinceros, como no le gusto en guacamole tengo miedo que no pase, entonces no sé que voy a hacer, porque me vine a  dar cuenta en Paris que yo soy mi país más que nunca.

4.05.2011

Sobre la Wikibanqueta

Estando en Francia, sin televisión y con poco cariño por los radionoticieros, no suelo enterarme de nada. A mi novio, que es policía turco, no le gusta hablar de su trabajo, así que igual podría caer una bomba en el centro de medio oriente y yo le oiría decir: "hoy tuve mucho trabajo". Cuando hablo a México me detengo en los detalles familiares como qué comida deliciosa comieron hoy que yo no pude comer. 
Hoy, dándole "siguiente" al azar en el blog, di con una entrada sobre la Wikibanqueta. Hice una busquéda de dos minutos; la Wikibanqueta fue una iniciativa ciudadana que llevaron a cabo tuiteros, para pintar una banqueta en las vías automóviles donde los peatones están al borde de morir siempre. La pintaron así nomás, llegar, sacar la brocha y ándele; de allí que sea "wiki", que significa en hawaiano "rápido".La idea no sólo me gustó sino que me sentí orgullosa de esos ciudadanos que salieron así, no sólo a definir que necesita la ciudad sino a hacerlo. 
No tengo idea de si pintar una banqueta así figura como delito; lo que si tengo claro es que la ciudad se construye a partir de los hombres, que al final no hay mejor arquitecto que el paso humano sobre el piso. Así como en los parques se crean caminos de tierra en medio del paso, señalando exactamente dónde deberían de haber hecho senderos, así las calles deberían ser marcadas por los peatones. 
Una ciudad que pierde de vista al peatón por el automóvil, es una ciudad con visión capital-urbanista (si no exagero el concepto), porque allí lo importante es la máquina, aquel que tenga el poder adquisitivo para la maquina, la división marcada entre ese y aquel que camina. En nuestra urbe mexicana no hay espacio para el peatón ni para la bicicleta: las calles, el asfalto, los semáforos y los coches son los mismo aquí y en Europa, pero lo que separa al "primer mundo" del "tercero", no es una cuestión material ni de infraestructura, es simplemente la visión de mundo. Aquí bicicletas y peatones tienen su lugar y su preeminencia frente al coche. Todo tiene que ver en como ordenes el mundo; como veas a ese mundo que en todos lados es el mismo. 
Esos ciudadanos que pintaron su propia banqueta diciendo "por aquí pasamos señores delegación, por aquí los hombres necesitan protección", muestran que la semilla de un pensamiento nuevo, donde el orden es otro, está dando frutos. 
¡Que lindo es el maridazgo de cosas como la tecnología y la acción, cuando se pintan banquetas!

http://ciudadpedestre.wordpress.com/2011/03/23/8-ideas-dispersas-sobre-una-wikibanqueta/
http://transeunte.org/2011/03/23/una-banqueta-ciudadana%E2%80%A6-una-urbe-para-las-personas/
http://transeunte.org/2011/03/25/wikibanqueta-un-caso-de-incidencia-ciudadana/

9.16.2009

La Apoteosis del crimen






(Piedras Negras, Coahuila)

Las fiestas conmemorativas de septiembre alcanzaban esplendor de apoteosis. No por lo héroes que murieron para darnos libertad, sino por el héroe de la paz, que nos la había robado.
Desde el balcón del Palacio Nacional, la noche de la fiesta cívica, el tirano había gritado: "¡Viva la Libertad!" Y una multitud imbécil, desde la plaza, levantó clamor que refrendaba la farsa. Para ellos libertad es su noche de gríteria y alcohólico holgorio. Nada hay más antipático que el entusiasmo patriótico de un pueblo envilecido. La tolerancia del crimen en el gobierno deshonra el patriotismo que exige decoro antes que histerismo y loa. Y se torna soez toda alegría pública que convive con la impunidad, la impudicia del gobernante. Por eso fue asquerosa nuestra noche del 15. Había, sin embargo, bajo la capa de lujo de aquello festejos del centenario, una sorda, resuelta oposición que aguardaba su instante. Una convicción de que se estaba en vísperas del castigo final hacía tolerable el bullicio. Alentaba una gran esperanza.
[...] No sé por qué artes que se había hecho costumbre celebrar el santo del déspota al día siguiente del aniversario de la patria.

***

[...] Ningún pueblo escapaba al cargo de incultura, ineptiutud y atraso. La misma Grecia de la época clásica tuvo mayoría de analfabetos y de esclavos. Y fue un asco la Inglaterra de Enrique VIII. Sin embargo, una minoría idealista puede en cualquier instante levantar el nivel de un pueblo: la dictadura, jamás. Era menester osar. No hay peor cobarde que el cobarde del ideal. Si los políticos griegos se hubiesen dicho: El pueblo corrompido sólo merece látigo, no se habrían construido Atenas ni Esparta, y Grecia sería otra Persia. El pueblo francés, pobre, inculto y analfabeto, hizo la revolución, consolidó los derechos del hombre, preparó con la libertad las bases de una inmensa cultura.
A la tesis de que el indio es una carga, oponíamos el hecho de que el indio clavó los rieles del ferrocarril y poco a poco, por su tenacidad y su ingenio, sin ayuda oficial aprendió la técnica y logró manejar las vías férreas.
No estabamos ante un problema de intelectualidad, sino de honradez.

José Vasconcelos, Ulises Criollo, Lecturas Méxicanas, volumen XII, SEP/FCE, México, pp. 351-353

***

Las negritas cursivas, como deben suponer, son mías.
Estoy en el segundo tomo del Ulises Criollo (mi edición es la de la SEP con el FCE, publicada en dos tomos). Y cuando leí el fragmento de "La apoteosis del crimen" pensé: hace cien años, y casi, como papel calca, la descripción de una farsa, de un crimen, de un dictador que proclama con un pueblo embrutecido y sin memoria, nos queda a la perfección, salvo, que, hace cien años como bien dice él, se sobrevivía por la esperanza de la revolución que comenzaba a gestarse. ¿Con qué sobrevivimos nosotros? ¿Qué lucha, qué opocisión a la dictadura? ¿De qué lado queremos plantearnos las cosas: del lado del pueblo que echa laudos al dictador, enceguecido por, hace 100 años fuegos artificiales, ahora espectáculo de luces? No, no quiero ese lado, la pregunta me cimbra desde el pecho: ¿Hay, hoy, otro lado?
Quizás no todo el fragmento nos describa, quizás peca Vasconcelos en algunos puntos, la subjetividad es obligatoria al fin y al cabo, pero sirve mucho para pensar, sirve mucho...
Janik

4.23.2007

Lo último que nos faltaba...

Uno ya no sabe a dónde va a para México o si ya no va a parar o si ya estamos completamente parados... En estos momentos me preguntó qué o para qué estoy esperando. Uno podría llevar su vida ignorando los problemas económicos, políticos y sociales y ser feliz. Restringir el ámbito de preocupación al desayuno, la tarea y el color de los zapatos. Ser como el escribiente ante cualquier otra toma de postura, responder amablemente "preferiria que no, que no me preguntaran". ¡Que cómoda vida sería esa!
Quizás en el fondo esa es la vida que llevamos con intermitentes pajas mentales de preocupación. Pero descartando la opción de las pajas mentales, más por negación que por tener un argumento válido, podemos decir que optamos por preocuparnos por la económia, la educación, la política y todo eso.
Sin éxito. Ni logramos cambiar al mundo, ni ver el "granito de arena" ni nada. Puro desgaste nomás. Y que no me vengan con no perder la esperanza, peor es nada, algo se logra o con que nomás me quejo y no propongo...
Porque eso es lo último, me he metido en propuestas de ley, en mitins, pancartas, clases de historia a casas hogar, en clases de literatura para ancianos, marginados, donaciones de libros y juguetes, alfabetizaciones, recolectas de basura, reforestaciones citadinas, foros ecológicos y en toda madre social a la que le he tenido fé, aunque sea poquita. Sé de experiencia que si, aprendes, logras, ayudas pero al final todo sigue peor o incluso más grave. Y luego me vienen esos que dicen que uno es conformista o que nada más se queja o que no haces nada por no ser del Che... Por donde van ya fui y regrese o me moví por lo menos. Al final te das cuenta que no puedes cambiar al mundo que no importa, que lo del grano de arena son mamadas, te preguntas: ¿Qué más hacer? ¿A qué país me cambio? En la tarde le dije a mi Tía, después de ver el video: Tía llevame contigo a Alemania. Ella me respondío: Claro que te llevo, pero los idealistas como tu: hacen y hacen y se quejan y se quejan -risa- la gente no aprende, la que debe de aprender eres tú. Y yo me quede callada.
¡No me cambio ni aunque me paguen. México, México Rararra!
Janik