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9.20.2010

De noche todos los gatos son pardos... pues bien, entonces, al parecer, mi corazón siempre está a oscuras. 

No poder verte la nariz. No hablemos ya de no poder ver tu pupila expándiendose...pero lo intentas, una y otra vez intentas ver tu cuerpo, tus manos, la piel tirante de las palmas de tus manos secas, no por trabajo, sino por el ocio del arte (curtidas están las manos, tanto del pintor como del campesino...mas el arte es ínutil, y el grano necesario).

A veces siento que estoy ciega de tanto mirarme. A veces simplemente estoy ciega y no lo siento. 

Mañana te veo (¿podré subsanar, por unas horas, por unos dias, mi debilidad visual ante los otros?). Hace 7 años que no te veo, y aún no estoy segura si debería de verte: ¿Cómo funcionan las despedidas con aquellos de hecho, ya están ausentes? o ¿será que de hecho uno sólo se despide de quien está? ¿será que las despedidas son más que un punto final, una confirmación de la presencia?...

Tanto hubiera querido decirte: tanto hubiera deseado antes, pedirte, abrazarte, tomarte las manos, hombre. Y ahora ¿qué pido, a quién abrazo, qué manos tomo, cómo tomarlas?

No siento nervios. Soy de esas muchachas que pasaban frente al grupo con nervios de acero y a las que se les desplomaba el temple al ver el auditorio vacío...

¿Por qué tan cobardes, tan ausentes, tan mezquinos, tan prudentes, tan deseosos y tan faltos de  carácter?  ¿Por qué fuimos entre nosotros tan humanos? Humanos demasiado humanos; me falto, hombre, ser silfíde sirena y a ti, te falto ser aquel Ulises, del que ningun rapsoda avergonzado narra nada, que navajeo las cuerdas y abandono sorda su tripulación...

janik

9.08.2009

Selección de poesía de Roberto Bolaño, La universidad desconocida (saldando viejos pendientes)


Esperas que desaparezca la angustia

Mientras llueve sobre la extraña carretera

En donde te encuentras


Lluvia: sólo espero

Que desaparezca la angustia

Estoy poniéndolo todo de mi parte

pp.15







Dentro de mil años no quedará nada

de cuanto se ha escrito en este siglo.


Leerán frases sueltas, huellas

de mujeres perdidas,

fragmentos de niños inmóviles

tus ojos lentos y verdes

simplemente no existirán.


Será como la Antología Griega.

aún más distante,

como una playa en invierno

para otro asombro y otra indiferencia.

pp.22







He soñado labios

(¿Solitario y abiertos? ¿Partidos por el viento?)

Labios como corazón de ornitorrinco

Se mueven entre las remas Nada se escucha

(¿Han quitado el sonido? ¿El sonido bajo los árboles?)

Labios húmedos que sonríen al final de mi sueño

Sobre un fono de hojas El empapelado

de esta pieza de hotel Dibujo tenaz

Rumor del Medievo

pp.44 (Las cursivas son mías: no, no estoy hablando de alguien más)







No esperes nada del combate.

El combate busca la sangre.

Y se justifica con la sangre.

Detrás de las piernas de la reina

Dulcemente abiertas a la verga

Del rey, se mueven las cabañas

Quemadas , los cuerpo sin cabeza,

La noble mirada hechizada por la muerte.

pp.52







Duerme abismo mío, los reflejos dirán

que el descompromiso es total

pero tú hasta en sueños dices que todos

estamos comprometidos que todos

merecemos salvarnos

pp. 59







ESCRIBE LO QUE QUIERAS


Nada quedará de nuestros corazones.


Peire Cardenal. Delante de tus palabras

Un cenicero blanco repleto de anillos.

Los albigenses escondidos en Barcelona.

De todas maneras canciones y vino.

Un cenicero blanco repleto de dedos.

EN los cómics encontramos la libertad.

Nada quedará de nuestros corazones.


Ni de los techos de piedra que nos vieron.

Palidecer.

pp.72






Ahora tu cuerpo es sacudió por

pesadillas. Ya no eres

el mismo: el que amó,

que se arriesgó.

Ya no eres el mismo, aunque

tal vez mañana todo se desvanezca

como un mal sueño y empieces

de nuevo. Tal vez

mañana empieces de nuevo.

Y el sudor, el frío,

los detectives erráticos.

sean como un sueño.

No te desanimes.

Ahora tiemblas, pero tal vez

mañana todo empiece de nuevo.

pp.92






LA VENTANA


El paciente llega a la ciudad extranjera.

Si tuviera una mujer , escucha que dicen a su

espalda. pero no hay nadie: es Barcelona y risas

de chaperos, delincuentes, camellos, niños pálidos

de los futbolines. Me gustaría, me gustaría,

me gustaría mucho, dice alguien con acento

alemán. Pero apenas lo escucha.


La muchacha que mira por la ventana

del hotel. Oh fuga de palabras, una Barcelona imaginaria,

medianoche en la calle, la gente es feliz,

el novio, las estrellas como gemas incrustadas

en un libro que el extranjero jamás terminará de leer

(al menos en este mundo(, la noche, el mar,

gente feliz asomada a una ventana abierta.


Toda la tristeza de estos años

se perderá contigo.

pp.98







PARA VICTORIA ÁVALOS


Suerte para quienes recibieron dones oscuros

y no fortuna Los he visto despertarse

a orillas del mar y encender un cigarrillo

como sólo pueden hacerlo quienes esperan

bromas y pequeñas caricias Suerte

para estos proletarios nómadas

que lo dan todo con amor

pp.109







TU LEJANO CORAZÓN


No me siento seguro

En ninguna parte.

La aventura no termina.

Tus ojos brillan en todos los rincones.

no me siento seguro

En las palabras

Ni en el dinero

Ni en los espejos.

La aventura no termina jamás

Y tus ojos me buscan.

pp.160







Esta esperanza yo no la he buscado. Este pabellón silencioso de la Universidad Desconocida.

pp. 287







Te regalaré un abismo, dijo ella,

pero de tan sutil manera que sólo lo percibirás

cuando hayan pasado muchos años

y estés lejos de México y de mí.

Cuando más lo necesites lo descubrirás,

y ése no será

el final feliz,

pero sí un instante de vacío y de felicidad.

Y tal vez entonces te acuerdes de mí,

aunque no mucho.

pp.352







LOS BLUES TAOÍSTAS DEL HOSPITAL VALLE HEBRÓN


(fragmentos)


3


Y resueltos salimos de nuestros agujeros.

De nuestros cálidos nidos.

Y habitamos el huracán.

Ahora todos muertos.

También los que recordaron

Un amanecer de cristal

En el territorio de la Quimera y del Mito.



4


Así, tú y yo nos convertimos

En sabuesos de nuestra propia memoria.

Y recorrimos, como detectives latinoamericanos,

las calles polvorientas del continente

Buscando al asesino.

Pero sólo encontramos

vitrinas vacías, manifestaciones equivocas

De la verdad.



5


En los territorios de la Quimera

Volveré a encontrarte.

Y de daré diez besos

Y luego

Diez más.

pp.389




Roberto Bolaño, La universidad Desconocida. Anagrama, Barcelona, 2007.

8.29.2009

Toda la noche hago la noche. Toda la noche me abandonas lentamente como el agua cae lentamente. Toda la noche escribo para buscar a quien me busca.















Creo que ahora estamos más acordes a la versión en francés, aunque la versión en español sigue quedándome como saco a la medida a toda hora...
Desde la prepa me hice, circunstancialmente fan, de la canción, aunque ¡changos! hasta ahorita supe que la original era de Perales (ja, es que en mi imaginario él canta solamente "Procura coquetearme más" y san se acabó jojojojo). Aquí varias versiones, voilá! (la de la oreja de Van Goh, me gustaaaaaa uuuun buuuueeeen!, la última que parece de una peli con subtítulos está buena también, y claaaro, la de Aurora y la Academia es todo un clásico)
Tzitzi "ay me gusta la música viejita" Janik

8.15.2009



Si no se espera lo inesperado, no se le encontrará, pues es dificil y arduo de hallar.

Heráclito

...y luego comprenden que es necesario
hacer otras cosas, y que vale
mucho más sufrir que ser vencido;
para los que quieren mover el mundo
con su corazón solitario,
los que por las calles se fatigan
caminando, claros de pensamientos;
para los que pisan sus fracasos y siguen:
para los que sufren a conciencia
porque no serán consolados,
los que no tendrán, los que pueden escucharme:
para los que están armados, escribo.
Rubén Bonifaz Nuño, "
Para los que llegan a las fiestas"
, Los demonios y los días, 1956

8.07.2009

No hay pasado



Tengo las manos laceradas. ¿Cómo llegar así a cualquier lado, si nada pueden asir mis palmas?
Nadie me había dicho que el escepticismo crea también estigmas (estigmas, sin embargo, que nada redimirán, que nada purifican, y son, solamente signos concentrados de dolor)(Hay pues penas que no llevan a lado alguno)(Quien no crea debe seguir su propio ritual de llanto antieclesiástico, sin capillas, ni mantos; ni uniones eternas).
Y recorrí así las calles, avenidas que se suceden, números hasta el infinito, que tristes intercalan hacia lado ninguno (Norte 35, Sur 44, Poniente 23, Cenit 0).
Y de repente:
Te encontré.
(luces artificiales en una plazuela, en un pueblo con una calle Galeana, que lo cruza sin mar alguno), y fue como el parpadear lejano de un faro, visto desde el otro extremo de la costa (la magia intensa de saber que la luz guía algo, a alguien, distinto de uno mismo)(estar perdido y negarse a sacar del bolsillo del pantalón, nuestra única brújula).
No hay pasado, hombre, no hay pasado (no hay bancas abandonadas en parques entre avenidas, no salones para felaciones secretas, no hay, siquiera, un adiós gustoso).
No hay pasado; hay una serie de espejos inconclusos.
El inmenso ventanal de una iglesia justo en el instante en que se rompe (los cuerpos son templos vivos que se arrastran, bípedos los monstruos que prefieren la devoración de adoradores frente a cualquier eternidad profesa)(para algunos el amor fue religión monoteísta, pero bien se ha dicho; dios ha muerto...)
No hay pasado; hay un presente prometido; una pista de baile cuyos pasos blancos en el piso invitan a dar un primer paso (pero es triste, para los que nunca hemos aprendido a bailar pues hay demasiado valor para liberar un pie del piso(vals sólo una vez en la vida dijo mi madre))(en orden perfectamente azaroso las pisadas que se den)(será que el pasado, como los impuestos, se perdona cada cinco años)(el karma cuenta son su propia burocracia para "el borrón y cuenta nueva").

8.04.2009

¬(Ni por amor te quedas)^¬(¬(secretos a la luz))


Cuando tenía 16 años, mi tía Ilse vino a México, lo recordarás, quizás, no lo sé. Una tarde, creo que justo a los inicios de su visita, me dijo que yo debería de aplicar al bachillerato internacional, que tenía todas las posibilidades de ganarme una beca para irme a otro país aterminar mis estudios. Yo le dije que estaría muy bien, que lo iba a pensar. Luego de unos días en que mi tía me volvió a preguntar, le dije que extrañaría a mis padres y que mis estudios estaban aquí en la UNAM.

Fin oficial del tema para la familia.

Esa misma tarde salí con Astrid; le platiqué, le dije que le había dicho a mi Tía que no podía ir porque mis padres y mis hermanos... y le dije también que eso no era cierto. Que tenía alguien a quien amar y que no podía partir; que quería estar a su lado y que no me importaba ni China, ni India ni Francia. Astrid no estuvo de acuerdo: "Eric te puede cortar en cualquier momento Tzitzi, y tu pensando así. Se ve que es muy inestable" (Dicho de ella era mucho y debí de haberlo tomado en cuenta). Yo juré y perjuré que no, que no pasaría; pero claro, tenía 16 años, toda la inocencia del mundo y todo el amor que nunca volvía a tener en un instante (acompasado, aglutinado en mi como una estrella a punto del colapso).

Fin oficial del tema para los amigos.

Lo cierto es que me informe del bachillerato por internet, vi los carteles y hable a los teléfonos. Lo cierto es que asistí a escondidas de todos al Picnic de ese año. Lo cierto es que pase la primera etapa de entrevistas y cuando vi mi nombre en el cartel para ir a las oficinas: Decidí no ir. Según mis razonamientos (y lo que logré platicar después con otros chicos que conocí en el picnic) me hubiera tocado la India. Los últimos días para los trámites pasaron en el calendario, mientras yo me la pasaba escribiendo cartas de amor. A él, nunca le dije nada. ¿Para qué? Pragmático y demasiado realista me hubiera dicho que no, que debía de haberme ido pero que me agradecía muy amablemente haberme quedado y quizás me hubiera abrazo (ese abrazo habría valido mil mundos) mas no habría comprendido que para mí, era mi propia y muy íntima manera de sacrificar mis sueños anteriores (los de los grandes viajes y la trascendencia) por el "amor." Además desde ese entonces sabía, que los verdaderos sacrificios son silenciosos e íntimos (la magia de abandonar por ejemplo un poema de aliento, cerca de alguien que llora y que nunca sepan que lo escribiste tú, ni que tu lo dejaste).

Fin de la historia

Algunos meses después todo terminó de la peor manera en que han terminado las cosas en mi vida. Sentada en el filo del barandal del B (el primer edificio al entrar a la preparatoria 8), pensé que había elegido mal. Y fue una de primeras lecciónes con las que él cambió mi vida: Me enseño que el sacrificio no valía la pena (amarga y triste lección dada por alguien que se ha amado), menos el íntimo y silencioso. Y me imaginaba en la India conociendo el Taj Mahal, jugando con un pincel entre los dedos. Luego conocí a Miguel, mejor conocido como Oso, y pensé que era bueno no haberme ido, que el sacrificio había valido la pena, aunque no de la manera esperada. Me olvidé de todo y viví un sueño de pasillos, mercados dulcísimos de miércoles y coyoacán a media noche.
Ahora ni uno ni el otro están; pero aún así valió la pena quedarse. La enseñanza al final fue modificada (pensé en eso la semana pasada que discutía Irlanda sobre el sacrificio, sobre que si no había trascendencia el sacrificio era simplemente una tontería)(Y sí, quizás tiene toda la razón de un realismo histórico pues la historia se escribe con lo logrado). La enseñanza final se reescribió, porque el pasado, contrario a lo que se piensa no es un estático (no es el clásico "ya lo pasado, pasado") sino que el pasado se mueve con uno mismo y cambia: " Del sacrificio no esperes trascendencia, pues no la hay, no existe no para los personajes chejovianos como tú, del sacrificio sólo espera la íntima complacencia de haber elegido libremente dejar ir, para quedarte".