Somos simples espectadores de todo. Una caja callada, con orificios para los ojos, que ha sido abandonada en el teatro; la función vendida. *
Espérame Violeta.No camines,no te vayas.Hay tantas calles por recorrer aún y tu que corres.
Espérame violeta,
no me huyas,
no soy un monstruo,
te lo juro.
Me abandonas.
*
Espérame Violeta a que se acabe
el té de jazmín de todas las horas.
Espérame, Violeta,
que el cortinaje aún abierto de esta ventana,
deja que vean la humildad con que lloramos,
la pobreza que escondemos tras la azucarera de plástico pintado,
los sobrinitos muertos, camuflageados fallidos,
en un ramillete de magnolias sobre la mesa.
Cómo ha sido, Violeta,
que hemos parido tantos infantes
sin quererles de veras,
sin ponerles nombres de niño
sino de flores,
cómo ha sido que hemos parido gerberas
cuando el oscuro invierno de esta primavera
no es más que la ironía que nos derrota.
Espérame Violeta no te vayas,
no tengo llave para volver a casa
si pongo un pie fuera.
¿Quién cambiara el agua a las guarderías-florero?
Espérame Violeta, no me corras,
habrá que sacar los recuerdos de la caja grande,
los que pensábamos eran intocables,
enmarcados para cuando tuviéramos una casa de verdad
con cuatro paredes pulcras para colgar las vidas
que hemos guardado una tras otra en la caja.
Espérame Violeta, te lo juro,
no te engaño adrede,
no me miento,
toma mis manos y sostenlas
hazte una guirnalda de uñas rojas, barnizadas.
Espérame Violeta
te marchitas.
No te engañe nunca te lo juro.
No corte tus dedos por venganza,
no lo entiendes…
¡un ramo de tus manos entre las magnolias!...
Es que le faltaba tanta vida a la casa…
Janik