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9.02.2008

(y no es que la falta de veracidad en tus comentarios sea algo raro)

-y no es que la falta de veracidad en tus comentarios sea algo raro- dijo y se marchó. me quede sentada con una sonrisa esbozada en el rostro. al fin y al cabo, con el tiempo de por medio, los malos entendidos,(los sobrentendidos) y las maravillas descubiertas eclipsadas por finales propios de la inmadurez, él me conocía. igual me quede observando, como alguna vez, la marcha(la marcha). y de la falta de veracidad, que no de verosimilitud, porque de ello siempre me ocupe. tiros al aire que dan, pero no en el blanco predicho. me recordé como quizás él me recordó. claro, nunca he sido veraz, pero hay tanto espacio de por medio, tanta consciencia inútil entre la mentira ingenua, el nihilismo de esparcimiento juvenil, con el espeso muro del engaño que construyo ahora porque tome como elección propia el error como libertad. es la misma sonrisa, si, la misma capacidad de autoengañarse para sobrevivir, pero vaya, tanto cochambre se me ha colado en la mezcla.
recordar,: el agua cristalina de la alberca, el olor a cloro, el otoño y sus hojas marrones cayendo por la escuela, el salón 202, el mercado de los miércoles y el enrejado amarillo. la ingenuidad; la estupidez deliciosa de tener dieciséis años. (todos alguna vez los tuvimos y el recordarlo, de repente con tanta lucidez es como una premonición mas que de la vejez, del infortunio de no poder permanecer, de no poder retener en el tiempo los instantes, incluso lo más terribles) de allí se originan los vicios; querer repetir el momento, la adicción al mismo acto, que en la secuencia, permanece. y quise con todas mis fuerzas tener dieciséis años de nuevo, y enmendar los errores que no comprendía, y creer de nuevo en todas esas cosa míticas que me transparentaban, y retener más que a los amores, a los bueno amigos que deje ir como la arena al cerrar el puño, y tener para siempre dieciséis.
Tzitzi Janik Rojas Torres

8.19.2008

Mea culpa...


¡el buenísimo cartón es de Andrezzinho, de Bogotá, Colombia en bastonazosdeciego.blogspot.com!

4.22.2008

Мои призраки приходят в апреле. (мои призраки - гости, которые приближаются)

Supongo que cuando llegas a los 40, acaso a los 35, son tantos que puedes, que tienes que sentarte a platicar con ellos, porque no hay manera ya de huirles. Por ahora me pego a las paredes para que pasen de largo, me hago la dormida, bajo incluso la cabeza y finjo rezar: eso definitivamente los espanta.
Mis fantasmas también vienen en abril. Son varios, se conjuran en época pero no en día y me amargan con intervalos ni siquiera de una semana. Los veo pasar imprecisos de forma através de mí y dejan ese hálito de pesadez, de fatalismo, un verso cuyas primeras líneas se pierden pero que siempre termina en lo mismo: "no olvidarás". [¿A quién? no tiene importancia, ¿qué? tampoco, en realidad los fantasmas no tienen ya referente, se han vuelto independientes. Desconocen estar bajo la jurisdicción de la forma real que les dio origen. Tienen incluso más voluntad]
Bien, seré realista, ya ni siquiera puedo declarar Abril como fiesta nacional del fantasma incómodo... estoy coleccionando fechas de visita, meses que se relacionan con desapariciones y ánimas pérdidas, más fantasmas en más meses y más meses fantasmagóricos. No sé de donde saco esa afición a tales huéspedes. Será por nacer en noviembre, será una maldición de la memoria estilo cadena perpetua. Será que soy como hotel encantado que no dejar ir nunca a sus huéspedes.
Janik

12.23.2007

Vacaciones.

Vacaciones. Vacaciones de la cabeza, de la ciudad, del humo y de casi todas las variables de la depresión, menos de la nostalgia, porque la nostalgia me sigue a donde quiera que vaya (jugamos cartas, platicamos, la obligo a escuchar mis depresiones). Pensar. Pensar en hacer "lo correcto". Pensar en perdonar o no y barajear frente a mi todos los intercambios posibles (como en esos juegos donde puedes girar las piezas y ensamblar imagenes distintas, hasta llegar a algo, bizarro o no, como bomberos con tutu y zapatos de futból).
Perdonar al otro como una forma de perdonarme a mi misma, pensar en que me perdonaron a mi alguna vez cuando engañe (engañar no, lo que se perdona no es el engaño, es el descubrimiento. Lo que se perdona es la falta de delicadeza, de respeto al engaño, lo que se perdona es la verdad que no se quería ver, que no debía ser vista) (Jorge y yo lo hablamos mucho tiempo, muchas veces, aunque el no quiera la conclusión es certera: el engaño perfecto como una forma de verdad, una verdad que se elige. Una engaño perfecto que deja de ser engaño). Vacaciones como suspensión de juicio. Un experimento: suspender todo de mí, en mí. Desconectarme de todos los discursos que son sólo formas de enfrentar el problema, de abordar una situación cuyos componentes descomponemos lógicamente, pero que no ayudan nada al corazón. como si al convencerte de un intercambio de conceptos te truquearas también al corazón... posible, probable... pero ahorita no, no cuando te desborda la emoción al más puro estilo de telenovela. (Les juro que Thalía no lloró tanto en todas sus novelas como yo en estos días. Deveritas... voy directo a televisa con mis melodramas... que pena)
Vacaciones de ella, de las imágenes de ella con las que me torturo, vacaciones de sus besos amargos en estos días, de su petición de que volvamos a la normalidad, vacaciones para ella de mí y de mis interrogatorios absurdos y detectivescos (inutíles), vacaciones de las dudas, de las reconstrucciones de posibles vidas en los juegos probables a tirar. En el fondo vacaciones de mi , de mí autotortura mental y de toda la cochina melcocha melodramática que soy en estos días.
¡Desde Michoacán lindo: Felices fiestas!
Janik

12.09.2007

Это не победит меня.

[No recuerdo, en mi vida, otros días más trístes salvo cuando corté con mi novio de la prepa y con Miguel. Al final parece que lo único que puede derrotarme es el amor. ¿Por qué entonces lo sigo buscando?¿por qué sigo siendo tan tonta?¿por qué decidí entregarme cuando tanto tiempo me guarde solipcista?... Me derrumbé en un día, saber el engaño, sus mentiras, su llanto arrepentido, saber tan imposible el perdón. Me da miedo, me doy miedo yo misma de la fragilidad que demostré. Me destrocé completa. Ellos me levantaron (nosotros). Regresé, pedí ayuda, me ayudaron. Marianita me curo una tarde, me regalo una plática tan linda, se unió a mi nosotros con tal fuerza. "No te puedes quedar en tu casa así, eso es malo" dijo Jorge y llegó sin tequila pero dispuesto a curarse la gripe a chelas. Luego está Oso (que volvió) un poco más cansado, más distante, pero volvió y me agarró de las manos(con sus manos oscuras) y Gaby, que de verdad me adoptó con esa sensibilidad suya, que te abre un puente tan grande hacia ella cuando te duele algo...Y claro, Astrid (que siempre está conmigo, día tras día, que no me ha dejado, que tiene en sus manos todo) que me abrazó y me agendó día a día sus horas (también me dijo: "¿qué te diría Cindy?" me reí quedito: "me daría un jalón de orejas, y me diría que yo valgo más que un engaño" Las dos reímos) Mi hermana me abrazó toda la noche que pase llorando (todos me abrazaron, llore tanto, tanto y aún duele, que no encuentro ya una manera de vaciarme) El novio de Oso me cortó el pelo: cortito, cortito, verme en el espejo tan distinta me ayuda: soy otra. Laura viene para acá y prometió una enumeración acidísima de todos sus defectos y de mis virtudes (siempre sirve un amigo así, una cuevita a donde meterse). Mi mamá me dijo: "tienes que aprender a perdonar" y "lo que tú decidas lo apoyamos", luego puso el disco de acetato de José José y se sentó a cantar conmigo... Aún en mi cabecita El triste y la certeza, Bonifaz no mentía: la soledad es un mito de la adolescencia]
Janik
(jajajaja y ya le subí a mi celular la discografía completa del Puma y de José José)

12.08.2007

Roberto Juarroz

En una noche que debió ser lluvia
o en el muelle de un puerto tal vez inexistente
o en una tarde clara, sentado a una mesa sin nadie,
se me cayó una parte mía.
No ha dejado ningún hueco.
Es más: pareciera algo que ha llegado
y no algo que se ha ido.
Pero ahora,
en las noches sin lluvia,
en las ciudades sin muelles,
en las mesas sin tardes,
me siento de repente mucho más solo
y no me animo a palparme,
aunque todo parezca estar en su sitio,
quizá todavía un poco más que antes.
Y sospecho que hubiera sido preferible
quedarme en aquella perdida parte mía
y no en este casi todo
que aún sigue sin caer.
[II - 77]

[encontrar, la poesía exacta para la rasgadura reciente, así te busca la palabra, así te cura, porque te deja desvanecerte un poquito mientras la lees]

12.07.2007

(Чтобы быть восстановленным.)

Cajita de Música
Gema Santamaría
te voy a pedir que te vayas de mí.
que me dejes empezar a llorarte desde otras esquinas.
ya no desde la casa que tiemble, se deshace y se derrama,
sino desde la calles, desde un poder ver mi dolor en otras puertas.
necesito sentir cómo chillan también las marionetas,
lo mismo que los perros y las niñas.
necesito ver, al fin, que mi tristeza
no es tan grande ni tan digna.
que no quiebra otros párpados al ser relatada
que no da tanto frío el sentirla desplomarse,
que no es engañosa como una cebolla dulce y agujereada
que si se corta, llora
y sino, nunca se desangra.
dejámi partir y llevarme lo que es mío de esa casa:
no los libros ni los cafés quemándose en las tardes.
sí mi risa (la nuestra)
sí nuestro deseo abriendo nuevas piernas,
nuevos glúteos, entre las sábanas.
sí la intuición de que me besas
de que presientes mi olor acurrucándose en tu vientre.
pero sobre todo, déjame llevarme a la que fui, ahí,
habitando en el refugio matinal de nuestro cuarto,
la que soñaba con sólo cerrar la severa luz que hay en el ojo,
con la serenidad de quien (sabe) ha visto y probado la belleza.
y déjame llevarme también tu tristeza,
el incendio de tus ojos cuando se iluminan,
tu silencioso andar a tientas por la casa.
lo que quede, es tuyo.
yo me llevo en una caja,
ala cual bordaré tu nombre para que nunca salgas,
sobre la cual me pondré a flotar como una vela anaranjada.
le daré cuerda, tanta cuerda,
que se calle, que se muera, su breve invierno musical.

[hay que escribir, hay que escribir, hay que leer, hacer cualquier cosa que te evite estar en la realidad, hablar, hablar tanto que te vacíes volver a los inicios sólo por volver desesperada algo]

Я буду восстанавливать то, что было разрушенным...или Как я могу растворять ложь?

Poesía vertical I. Roberto Juarroz.

Una red de mirada
mantiene unido al mundo,
no lo deja caerse.
Y aunque yo no sepa qué pasa con los ciegos,
mis ojos van a apoyarse en una espalda
que puede ser de dios.
Sin embargo,
ellos buscan otra red, otro hilo,
que anda cerrando ojos con un traje prestado
y descuelga una lluvia ya sin suelo ni cielo.
Mis ojos buscan eso
que nos hace sacarnos los zapatos
para ver si hay algo más sosteniéndonos debajo
o inventar un pájaro
para averiguar si existe el aire
o crear un mundo
para saber si hay dios
o ponernos el sombrero
para comprobar que existimos.

[ Paréntesis: Ya no más, tengo que reconstruir lo destruido. Tengo que ser fuerte y repensar, hacia dónde, de dónde, a que nostalgias volver y cuáles dejar ir. ¿Por qué tenía ella que destruirlo todo de está manera? (¿No le bastaba yo, cada céntimo de mi ser?)(que vuelvas, ella pide que vuelvas, pero no sería justo, no podrías confiar de nuevo, no podrías cerrar los ojos en las vueltas...) Tuviste el valor de terminar (aunque eso lo sabemos te esta rompiendo) Tienes que tener el valor de permanecer. Que no se hable más del asunto; cuando la luz es tan intensa, era obvio, lo sabías, la ceguera que trae después, es imposible de curar]

11.25.2007

Soy una yerba mala, vértigo y otras alineaciones nocturnas... [Sólo en el mundo de Tzitzi-janik-tzi]

Srita. Vértigo levantó el teléfono. Yo desesperada dejaba que de mi boca saliera el reino del absurdo (a risas, borbotones, vaciándome tanto que la piel casi se me voltea cuando me quedé callada)
La semana se me vino encima como un bloque (como un bloque de cielo, de manto pesadísimo y tejido) El corazón aún me brinca: taquicardia a ratos, arritmia siempre. El lunes sólo esperaba una señal de vida, un mail en la bandeja, una resurrección o un repatriado. Pero nada...
Luego como yerba mala resistí los intentos de cortón, de más tiempo al tiempo y todas las variables de alejamiento con ritmo de bolero (por qué, de quién, sólo imaginen).
Después con el corazón así a brinquitos, encontré en la bandeja (no el mail esperado, no la vuelta del narrador de mi historia que sospecho no volverá nunca) sino de él. Un mail cortísimo con el sonido agudo de Tio-vivo en la puerta. Luego otro (no de él sino del "otro") con promesas de amor victoriano, lanzando anzuelos de cosas que creía yo tan olvidadas, lanzando algo que tanto quise en otro tiempo...Pero de cadáveres no se hacen anzuelos, de la decepción no nace nunca la esperanza (¿no lo he aprendido?(no)).
Y ayer, a las doce de la noche, como cuento de hadas (pero las hadas no existen, no existen), en el marco de mi puerta apareció otro caballero (demacrado, enjuto, guapísimo) a prometerme de nuevo la palabra,las escalinatas barrocas, a pedirme un beso...un beso que negué (no sólo porque no puedo permitir que ex novios lleguen a mi casa a esas desnochadas horas sin aviso, sino también porque no, porque no puede, decidir cuando por fin puede amarme, cuando valgo al fin lo suficiente, cuando tengo que dejar lo que yo de verdad amo, por él).
Ya muy de madrugada, cuando despedí al caballero "andante" tuve algunas cosas claras como pocas veces las he tenido en mi vida. Resisitir como yerba, resistir porque estoy, lo sé, lo siento, con la dama correcta. Y de los demás ya saque conclusiones, tiradas precisas. Me siento rara: la sensación de no errar es para mi tan ajena.
El vértigo de que de golpe vuelvan, o quieran irse, aquellos con quien agarrados de las manos diste vueltas... (huracán, el amor no es amor, sino que es un huracán, un aire, un vértigo ascendente, que de tanto girar, termina sacando a los amantes de su eje)
De Srita. Vértigo (toco madera) podemos decir que hizo lo propio, más que lo propio, lo ajeno (lo mío): Sintió mi miedo, mi frustración, el recelo de mi boca, la opresión entre las piernas, el odio, el odio a la vida que se ríe de nosotras, sintió incluso la burla de la vida hacia mí como suya.
Y claro sus palabras: su regaño inmenso a mi necedad, su apoyo, la complicidad de una línea telefónica que conspira sobre las cosas mínimas e inútiles que sufren los comunicantes, su risa nerviosa y su, lapidaria, frase final: Esto sólo pasa en tu mundo.*
¡Ah! ¿y el mail esperado? Ese no llegó nunca
Janik


*Pero claro, no se da cuenta, ella es también gran parte de mi mundo, no se lo digan, se quiere hacer "la muy normal".Gracias Srita. Vértigo

4.28.2007

La increible historia de la amiga besucona...

Alguna vez conocí a una chica llamada Briseida que me caía bien. Punto. Luego cuando salí de la prepa resultó que Briseida anduvo cuidando en una peda a un ex-novio mío (Miguel) y se besuquearon. Luego él me presentó a una amiga suya de la prepa que me presentó a una amiga suya de la universidad, con la que ahora ando: Melba. Cuando comenzamos a andar Melba tuvo que decirle "adiós" a una amiga "besucona" que tenía. Le dijo que ya no podían besuquearse porque ya tenía novia: Ando con Tzitzi. Entonces la amiga "besucona" contestó: ¿Tzitzi? ¿La de prepa 8? Yo la conozco, ten cuidado con ella porque trata muy mal a sus parejas... (por cierto yo ya la había advertido que no soy muy buena persona, cuestión de prevenir futuras reclamaciones).
Luego mí novia me platicó lo que su amiga había dicho, y yo pregunte tomando con humor a sus frees pasados: ¿Cómo se llama tu amiga "besucona"?- Briseida- me contestó. Me dio sorpresa, risa y un poco de claustrofobia. No sólo por conocer a alguien que se ha besuqueado con tu ex y con la de ahora... sino porque parecierá ser que en el fondo estamos puestos en un pequeño núcleo social al que te ligas por decisiones simples, elegir escuela, hobbies, clubs.
Me he encontrado con desconocidos a los que conozco y viceversa. Por más que busco salir y salir en realidad es imposible. Esto no quiere decir que estes condenado a conocer a la misma gente sino que "dios los hace y ellos se juntan". Cada cosa que haces en tu vida te vincula a algo y probablemente ese vínculo, como memoria lejana o como un hecho recurrente, te siga toda la vida.
En este caso, ya sea porque beso a mi ex o a mi novia actual, digamos que aunque yo no supiera, entre Briseida y yo había "sólo unos besos de por medio". ¡Ups!
Janik