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7.01.2010

Yo no quiero decir, yo quiero entrar

Alejandra Pizarnik,"La palabra del deseo" (fragmento)

"¿Qué estoy diciendo? Está oscuro y quiero entrar. No sé qué más decir. (Yo no quiero decir, yo quiero entrar). El dolor de los huesos, el lenguaje roto a palabras, poco a poco reconstituir el diafragma de la irrealidad."

(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)(Yo no quiero decir, yo quiero entrar)

6.20.2010

They say it's better for you... ...if you can ask the question in seven words...(dicen que es mejor para ti si puedes preguntarlo en siete palabras)




me gustaría ver gente explotando por las calles. me gustaría ver gente a la que le explote la cabeza, inflándoseles como globo hasta que el cerebro se bata por las cuencas oculares. al menos así la vida tendría algo de sentido. al menos así sabría que algo pasa después de haber perdido, de nuevo, la "apuesta de tu vida"(con lo que comienzo a pensar que soy como un fucking gato o tengo espíritu hindú: porque con ésta ya van al menos 5 o 6 apuestas de mi vida), pero las cosas no son así y tu recibes malas noticias, noticias tristes, noticias de esperanzas quebradas como tacitas de té, noticias malolientes como mierda calientita, y luego abres el blog y escribes como cualquier otro día, prendes el itunes y los strokes, como cualquier día de esta maldita semana, y tu cabeza, contrario a lo que anuncia el martilleo ascendente de tu lóbulo frontal, no explota.

la próxima vez que un hombre me diga: "que bonitos ojos tienes", le responderé: "te juro que serían más bonitos si mis sesos borbotaran por ellos escupiendo coágulos y liquido cefalorraquídeo".

también me gustaría que la gente se volviera de colores, azul cielo, amarillo insoportable, rosa gay y negro común (nada más común que el negro para hacerse patéticamente dramático) y claro violeta maniaco-depresivo. para así al menos poder demostrar de verdad, con una medida cuantificable el nivel de tus emociones (pues al parecer estos días lo observable es lo único que existe). hoy por ejemplo, después de haber visto where the wild things are con damian, quien llegó sus quince señoritiales minutos tarde, y de habernos encerrado en el coche para intensear sobre Ortega y Gasset y el existencialismo, que ya no juvenil pero más soap opera, después de todo eso, me habría coloreado de un azul aguamarina (inocenton, un poco nauseabundo, pero irremediablemente alegre).

pero tampoco me coloreé de ningún puto color. por lo que concluyó que esta vida no vale nada sin cabezas que exploten cuando tus deseos se tambalean como cuasi realidades y sin camaleónicos cambios que te avisen, por san colorín de la acuarela, que el otro SÍ SIENTE ALGO.

punto.

janik

5.15.2010

Disaster


Cuando un huracán arriva a un lugar todo destruye: sin previo aviso, sin tiempo suficiente para asegurar el orden. Un intenso estadio huracanil y tras de él, la destrucción no prevista pero lógica como resultado de una catástrofe. Un huracán llega y destruye y a ti te toca lidiar con el desmadre posterior y volver a encontrar el orden...

Mi vida es un desastre.

Pero no paso ningún huracan (no tromba, ni trombón, ni tsunami, ni volcán advenedizo). Tengo la firme sensación de que salvo situaciones muy especificas (siempre posibles pero poco probables); cuando la vida de alguien está hecha un desastre reverendo se debe no a la acción de una sola catastrofe, sino al lógico resultado de los actos propios.

Yo, por exceso de negación o por falta de autoconciencia, no tengo claro como llegué a tal nivel de desorden, de desastre, de imposibilidad para aclarar las cosas (Descartes podría meterse un tiro, ó en su época un esgrimazo suicida, con sólo ver la no claridad ni distinción de mi existencia).

Los huracanes en la vida humana son poco probables: la lenta e inexorable construcción de un desastre masivo es muy común; pareciera que poco a poco fui juntando este desastre, esta inmanejable vida con todos sus excesos y carencias (de tiempo sobre todo). El problema es aceptarlo... aceptar que uno vive el desastre que uno alimento como a uno de esos pequeños monstruos de las caricaturas a los que comienzas a alimentar porque son lindos y terminan siendo grandes y poderosos entes en tu contra.

Yo estoy viviendo mi propia mancha voraz, que alimenté con un poco de dejadez, exceso de confianza y muchísima falta de organización... la pregunta ahora es ¿cómo matar al monstruo? ... porque no creo que, como en las caricaturas, se deshaga con agua o con una aguja....


Janik

4.05.2010

Au dessous du volcan


La calle se va vaciando y no te sorprende; últimamente todo se vacía (casas con habitantes que parten, casas que se desmantelan en cuanto los primogénitos salen del portal, ebrios de aventuras que no comparten las copas).
Esperas tu turno para que la vida te acontezca; como Miguelito sentado en la banqueta esperando que la vida llegue. Pero en esta ciudad ya ni siquiera hay hojas ( ni manos) para armar ironías. Que pendejez es esta, te dices con el interior de la boca amoratado (morderse los labios para no hablar,para alzar el orgullo, deja de ser técnica cuando te salen llagas). Que pendejez es esta de esperar que la cosas acontezcan; si ya el existencialismo y su vieja escuela (porque esto de existir no es novedad alguna) afirmaban que las cosas no existen sin el hombre que las descubra... mas seguro ellos nada sabían de ser arrojados en el mundo... ser arrojado en el mundo; de eso sólo saben los borrachos que se doblan como ovillos en la calle para sobrevivir al frío, los descalzos en los cruces, los trágicos que deben deudas infinitas a bancos que no paran de llamar... Qué van a saber los hombres, con zapatos y calcetines blancos, y puestos en universidades y coches lustrados.... Que pendejez es esta, te repites, pero sabes que no puedes dejarla.
La estupidez es, al fin y al cabo, una forma genuina de la humanidad; y es lo que te queda. Renunciar a ella sería renunciar al último dejo de dignidad humana que te has esforzado en mantener. Seamos estúpidos, te dices, y entonces prendes un cigarrillo (no sabes fumar, pero te esfuerzas que en todo el humo entre en los pulmones y te arda). Te haces preguntas absurdas de media noche, y te burlas un poco de ti; que si pareces club de superación personal, que si te haces psicoanálisis vanales, que si escribes para evadir el tamaño exagerado de tu cintura contra la pequeñez insignificante de tus logros.
De repente te das cuenta que alguien tocó a la puerta y no abriste... ¿Será todavía momento de alcanzarlo? (¿Si es el cartero con una carta de amor apasionado, si es tu padre enfermo, si es alguien que pide ayuda, si es un error afortunado, si, si, si?). Te levantas apresurada para alcanzar a quien haya sido. Tu entrada en el blog se queda a medi

2.02.2010

Y con ustedes un poco del quinto mandamiento...


Para intensear, en este regreso a clases, con ustedes el príncipe de la canción con una buena selección para mantenerse en el forever. Digo, ¿Qué puede ser mejor que "anda y ve", para una clase de ruso? Lo más divertido es que con José José puedes encontrar canciones para todos los gustos, matices, sabores y respuesta, y aunque él diga que "el amor acaba", siempre siguió cantando. Mi favorita es "Lo dudo".
¿Por cierto soy la única que encuentra Heracliteana esa canción? Digo, por lo de "somos como ríos, cada instante nuevo el alma"? jajaja miren que nunca pensé que José José fuera heracliteano.

:-) Comenzando año intenseando
Janik