3.20.2009




en una plaza

poblada de palomas extranjeras

te reencontraré algún día.

distinto todo

sin el abrigo oxford

que colgaba de tus hombros

colgantes

sin tu aire aporético

de burócrata libre,

sin tus bufetes de chinos

en el vientre puntiagudo,

sin país alguno

esperando caudillos.

sin mi.

Y yo seré otra

de intentar tanto

ser la misma

para que a tus ojos,

(que no serán los tuyos)

reconocieran

lo que tu creaste.

La plaza,

con su catedral bizantina,

pondrá los dedos en la línea

que guardaremos

hasta ese momento

para ser pronunciada:

No hay más tradición,

para nosotros,

que el abismo.


No hay comentarios.: