9.16.2009

La Apoteosis del crimen






(Piedras Negras, Coahuila)

Las fiestas conmemorativas de septiembre alcanzaban esplendor de apoteosis. No por lo héroes que murieron para darnos libertad, sino por el héroe de la paz, que nos la había robado.
Desde el balcón del Palacio Nacional, la noche de la fiesta cívica, el tirano había gritado: "¡Viva la Libertad!" Y una multitud imbécil, desde la plaza, levantó clamor que refrendaba la farsa. Para ellos libertad es su noche de gríteria y alcohólico holgorio. Nada hay más antipático que el entusiasmo patriótico de un pueblo envilecido. La tolerancia del crimen en el gobierno deshonra el patriotismo que exige decoro antes que histerismo y loa. Y se torna soez toda alegría pública que convive con la impunidad, la impudicia del gobernante. Por eso fue asquerosa nuestra noche del 15. Había, sin embargo, bajo la capa de lujo de aquello festejos del centenario, una sorda, resuelta oposición que aguardaba su instante. Una convicción de que se estaba en vísperas del castigo final hacía tolerable el bullicio. Alentaba una gran esperanza.
[...] No sé por qué artes que se había hecho costumbre celebrar el santo del déspota al día siguiente del aniversario de la patria.

***

[...] Ningún pueblo escapaba al cargo de incultura, ineptiutud y atraso. La misma Grecia de la época clásica tuvo mayoría de analfabetos y de esclavos. Y fue un asco la Inglaterra de Enrique VIII. Sin embargo, una minoría idealista puede en cualquier instante levantar el nivel de un pueblo: la dictadura, jamás. Era menester osar. No hay peor cobarde que el cobarde del ideal. Si los políticos griegos se hubiesen dicho: El pueblo corrompido sólo merece látigo, no se habrían construido Atenas ni Esparta, y Grecia sería otra Persia. El pueblo francés, pobre, inculto y analfabeto, hizo la revolución, consolidó los derechos del hombre, preparó con la libertad las bases de una inmensa cultura.
A la tesis de que el indio es una carga, oponíamos el hecho de que el indio clavó los rieles del ferrocarril y poco a poco, por su tenacidad y su ingenio, sin ayuda oficial aprendió la técnica y logró manejar las vías férreas.
No estabamos ante un problema de intelectualidad, sino de honradez.

José Vasconcelos, Ulises Criollo, Lecturas Méxicanas, volumen XII, SEP/FCE, México, pp. 351-353

***

Las negritas cursivas, como deben suponer, son mías.
Estoy en el segundo tomo del Ulises Criollo (mi edición es la de la SEP con el FCE, publicada en dos tomos). Y cuando leí el fragmento de "La apoteosis del crimen" pensé: hace cien años, y casi, como papel calca, la descripción de una farsa, de un crimen, de un dictador que proclama con un pueblo embrutecido y sin memoria, nos queda a la perfección, salvo, que, hace cien años como bien dice él, se sobrevivía por la esperanza de la revolución que comenzaba a gestarse. ¿Con qué sobrevivimos nosotros? ¿Qué lucha, qué opocisión a la dictadura? ¿De qué lado queremos plantearnos las cosas: del lado del pueblo que echa laudos al dictador, enceguecido por, hace 100 años fuegos artificiales, ahora espectáculo de luces? No, no quiero ese lado, la pregunta me cimbra desde el pecho: ¿Hay, hoy, otro lado?
Quizás no todo el fragmento nos describa, quizás peca Vasconcelos en algunos puntos, la subjetividad es obligatoria al fin y al cabo, pero sirve mucho para pensar, sirve mucho...
Janik

6 comentarios:

Unknown dijo...

es cierto,

aunque ahora, esta república hay que asesinarla para crear otra...

es mi sentencia reaccionaria...

Unknown dijo...

es cierto,

aunque ahora, esta república hay que asesinarla para crear otra...

es mi sentencia reaccionaria...

Unknown dijo...

es cierto,

aunque ahora, esta república hay que asesinarla para crear otra...

es mi sentencia reaccionaria...

Estroncitos dijo...

claro que hay otro camino, pero como el texto dice, es una cuestión de honestdad tomarlo. Abajo y a la izquierda está el corazón.
saluditos.
http://enlacezapatista.ezln.org.mx/
http://www.juventudcomunista.org/
http://www.comunistas-mexicanos.org/

Estroncitos dijo...

ash con tu moderación de comentarios!!! un abrazo

Anónimo dijo...

Ayer vi una peli del Vasconcelos. Era mexicana, hablada en inglés y doblada al español.

Besotes, hermanita***