
Es Diciembre y me pesan los huesos: llevo un lastre de cochambre, nidos de cabello con nubes de polvo y virutas. Me siento tan débil para abandonarme a mí misma, a pensar los ochenta minutos de la hora, en que es hora de lágrimas... Se siente el viento frío que nos dará en el rostro al doblar la cuadra, se puede casi observar el azul intenso, pesado y temible del cielo que vendrá. Pero me entretengo en contar los octubres, los diciembres... los noviembres. Cápsulas de polvo que uno, con el tiempo, se entretiene en reventar, con la afilada, punta de la uña. El miedo no es a envejecer (quizás si, quizás un poco) el miedo es a sentir que no se ha vivido, lo suficiente, que no se ha sacrificado todo lo que se tiene que sacrificar para saber que tan miserable puede ser uno. El miedo a no echar a perder lo suficiente, el miedo a mirarse las ropas aún blancas, aún pulcras, y la puerta entre abierta del cuarto, porque uno no quiere perderlo todo.
El miedo a huir de huir, y su vacío.
Diciembre transparente: como una lamina de vidrio que te permite hacer el recuento del dónde, del quién, la rugosa sensación del empalme de tus dedos, que no volverán. Hacerse un ovillo en la cama y pensar en no levantarse hasta el año que siga: con el pesado cielo azul y el frío, con la esperanza renovada, de que todo lo perdido vuelva, que todo lo desconocido se parezca de golpe a ensuciarnos la ropa, y que en algún lugar se levante, por fin, el mar que tendremos algún día.
El miedo a huir de huir, y su vacío.
Diciembre transparente: como una lamina de vidrio que te permite hacer el recuento del dónde, del quién, la rugosa sensación del empalme de tus dedos, que no volverán. Hacerse un ovillo en la cama y pensar en no levantarse hasta el año que siga: con el pesado cielo azul y el frío, con la esperanza renovada, de que todo lo perdido vuelva, que todo lo desconocido se parezca de golpe a ensuciarnos la ropa, y que en algún lugar se levante, por fin, el mar que tendremos algún día.
10 comentarios:
Bebamos, para la navidad, unas chelas nochebuena... por lo que no fue y por lo que sí será.
Aviente el corazón hacia adelante, prométalo que lo alcanzará allá cuando llegue, con el dinero para pagar lo debido, la maleta con la ropa, y todo lo demás...
Y véngase a casa a tomar una caja de nochebuenas... que el futuro es aterrador..
Diciembre...
Otro calendario que se va, así... bye bye....
¿Que circuntancias tenemos nosotros o comprendemos...?
¿Será que ninguna podemos manipularla...?
tanta vida... y tan veloz se va...
Tengo miedo...
Está re bien que la banda te diga que está bien y bla bla. Pero no dices nada, no estás diciendo nada.
Ay cuando mi coequiper fuma, después habla en japonés. estaba fumada y entré aca y fue como guau.
a mi si me gusto el post, aunque hay lineas con las que con coincido, hay otras que si; si te veo algún día, tal vez el próximo año, te digo cuales snif snif jejeje
que por cierto, con tanto frió yo propondría mejor unos tequilas y si andamos de internacionales unos vodkas...
besos y abrazos deconcstructo-friolento-pre-navideños con sabor agridulce como siempre, cuídate j.
pinche mala onda, cabrón
llego y ya no estás
un beso a melbatrocick
necesitaba vacaciones mentales
vacaciones de jorge sosa
de avril
etc etc
(en mi caso muchos etc)
Como diría mi abuela, así es esto del abarrote. Usté no pase por Diciembre, deje que Diciembre pase sin usté, un abrazote!
feliz 2009 señorita
A dejar de sentirnos como el propósito de año nuevo que nunca se cumple, a dejar de sentirnos como la página en blanco que no se decide a escribirse, a dejarnos vivir, a dejarnos aventar.
Echando a perder se aprender!!!!
Muchos abrazos
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