2.07.2008

La necesidad del sangoloteo,o que las cosas de verda solitas ni se mueven.

La cosa de renunciar esté de moda. Decir:"Ya dió lo que tenia que dar""Ya fue suficiente". Confunden la prudencia, la sensatez, con la parsimoniosa huída. Mucho peor; con el conformismo de dejar las cosas morir. "Dejar pasar, porque su tiempo ya paso, porque ya fue". Estos días he escuchado tales sentencias a quemaropa. Lo único que me queda es preguntarme ¿Cómo que ya fue? ¿Cómo las cosas pueden ser sin uno? ¿Cómo que ya dió lo suficiente? ¡Como si las cosas dieran por si solas algo sin que nosotros tuvieramos la mas mínima responsabilidad en la interacción! La prudencia, la flojera conformista disfrazada de dignidad me cagan la madre. (Lo peor es cuando uno se da cuenta que eso que te caga la madre es a lo que te has entregado reflexivamente pero sin darte cuenta del todo) (lo peor es dejar de ser uno mismo por miedo al dolor)(pero cuando ya no sientes dolor, ya tampoco sientes nada).
Antier recibí una llamada que no esperaba. Aún me sorprende: un viejo amiguísimo del que había perdido rastro, escuché de su boca palabras que nunca pensé, no por imposibles sino por improbables. Me demostré (o me demostró) que gracias a algún dios (el de mi madre o cualquier otro, da lo mismo) la probabilidad aún no rige el reino de las relaciones humanas. Mucho más, que hay algo, un disperso átomo del ser, inabarcable a la prudencia de "dejar a las cosas". Cuando colgué el teléfono ladeé la cabeza. Un estironcito me revivió el átomo. Hace poco me había entregado a pronunciar "maduramente" sobre tantas cosas: "Ya dio lo que tenía que dar". Me mordí el labio y me reí.¡Que mensa había sido!¡Como si las cosas dieran algo por si solas sin que uno tenga que sangolotearlas!
Lo que es, siempre vuelve.
Janik

1 comentario:

Anónimo dijo...

Deberia de decirlo ahora que toca, nunca pense que maduraras tanto, y que cambiaras tan poco, uno podria verte a simple vista y pensar que sigues siendo la misma, pero no, eres otra otra otra felicidades!