4.04.2011

Rusia

Hoy me han dicho que si me aceptan en el curso de idiomas del Instituto Pushkin en Rusia.
Estoy contenta. Es bueno saberse en movimiento después de tanto. Me fuerzo a estar en movimiento pero no me siento lo suficientemente despierta; siento que me fuerzo pero que aún así me arrastro, que debería de aprovechar más de hacer más, de dar más. Pienso en escuchar las calles en ruso, pienso en que viajare sola, pienso en el hermoso sonido del ruso, como de viento, como de montañas apagadas que dejan pasar un viento muy grave por sus grutas. A moverse. A despertarse. No tengo vueltas atrás; pero es que me cuesta tanto trabajo...  y con estas náuseas que tengo no sé si sea prudente.. pero:¿Será que necesito un café bien cargado todas las mañanas?...

***

Hoy en la mañana él me mando un mensaje: "Buenos días dulcecito. Muchos besos". Sus mensajes son un respiro de aire fresco en las mañanas. Y él... para él son sólo mensajes que envia a su novia, a su novia caprichosa y difícil que se queja y llora cuando no sabe de él en todo el día. Pero sus mensajes. Sus "Buenos días bomboncito" "Buenos días mi niñita floja", sus "Muchos besitos", así no pasen de 5 palabras, así todos los mensajes se parezcan unos con otros a lo largo del tiempo, con esa constancia que otros podrían confundir con cotidianidad, pero que es más bien, la cálida y tibia seguridad del amor a las ocho de la mañana, sus mensajes al fin, me dejan levantarme de la cama, sintiendo que allí está él, que me sigue con la mirada aún cuando no pueda verme. Él y su voz de caoba oscura, él y su lenguaje de piedra tallada, él, tan abismalmente bueno que me espanto a veces al verlo tan transparente ( y a mí tan oscura).
Y así tenga crédito o no, me las arreglo y le respondo: "Buenos días niñito" ó simplemente "Un montón de besos a mi dueño". Soy tan cursi.