Sabes que no hay nada que hacer. Huir no es la solución. Te sientes condenado a la desdicha y no piensas hacer nada al respecto. Si algo detestas es la ilusión; porque la ilusión es un amigo reciente que acaba por traicionarte. Sólo quieres una miseria estable y real que te dé un puesto en el mundo y un puñado de derechos, lo demás corre de tu cuenta. Sabes cómo sobrevivir a ésta situación aunque todos crean que es imposible. Tú sueñas con el Día, ese momento en que se desatarán los nudos, ese tiempo que está por venir, que ya está, tiene que estar viniendo. Tienes que pensar de este modo para poder levantarte cada día, abandonar la pecera, y es que ayer y hoy dependen de un día lejanísimo en que tus heridas cicatrizarán, un día que probablemente no exista, pero al que tú haces existir, como al pájaro de tu trozo de cielo. QUE LA VIDA IBA EN SERIO UNO LO EMPIEZA A DESCUBRIR MÁS TARDE COMO TODOS LOS JÓVENES YO VINE A LLEVARME LA VIDA POR DELANTE JAIME GIL BIEDMA(...) Aprietas el paso porque se te están congelando orejas y manos. Sin embargo, desearías estar en cualquier sitio menos aquí. Te gustaría batirte en retirada, pero sucede que nadie dijo nunca que esto fuera una guerra, ni siquiera una simple batalla. Y ése es el problema, la lucha existe pero nadie reconocerá que la has ganado. Tampoco se admiten dimisiones. Se lucha, nada más, y ése es el drama. El edificio gris está cada vez más cerca. Toses mientras caminas y te parapetas tras el pañuelo, que ya no da más de sí. El cielo permanece opaco y mudo y tú tratas de recordar qué maldito escritor dijo que el cielo nos protegía. Tú sabes mucho de protección y no soportas que te hablen con displicencia de lo que conoces. También sabes mucho de soledad, y te jode que la palabra corra de boca en boca como un problema de todos cuando eres tú el único que lo sufre. Ellos no saben lo que es la soledad. Están demasiado ocupados siendo felices para sentirse solos. Y piensas: solos es una palabra donde semántica y morfología se contradicen. Y piensas: tengo que apuntar esa frase.
Resultó finalista A bordo del naufragio, de Alberto Olmos. ]
Alberto Olmos, Al bordo del Naufragio. Barcelona,Anagrama,pp. 28-29
[en primeras páginas: "El día 2 de noviembre de 1998, un jurado compuesto por Salvador Clotas, Juan Cueto, Paloma Díaz -Mas, Luis Goytisolo, , Esther Tusquets y el editor Jorge Herralde, otorgó el XVI Premio Herralde de Novela, por unanimidad, a Los detectives salvajes, de Roberto Bolaño.Resultó finalista A bordo del naufragio, de Alberto Olmos. ]
5 comentarios:
asi pparece que es la vida; tienes cierta razon jejeje, pero siempre habra sorpresas algunas despcionantes, otras desagradables, raras o gratificantes...
Como ayer que te metiste en mi sueño. hablabas con un sujeto parecido a jonny deept jeje que te invitaba a salir; parecias mas timida que de costumbre no me acuerdo de mas taran saludos y que te la pases leve
Buen post. Me gustó mucho.
nomás no les pases a los del instituto la frase de la contradicción entre semántica y morfología: no vayan a poner ejemplos de bomberos solitarios...
salu
NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO
aarghhhhhhh
gran texto... y como siempre grandes los Anagrama y sus selecciones
SALUDOS!
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