Está semana Mengano (que cree por alguna extraña razón, que yo le he hecho la vida de cachitos de alguna extraña y poderosa forma) decidió que debía de "hacer justicia" de una manera un cuanto infantil y absurda pero sobre todo incomprensible para mí. Lo divertido del caso es que yo nunca he hecho nada en contra ni a favor de tal divertido personaje, es claro que por alguna razón (quizá karmatica pero es en realidad irrelevante) yo le caigo mal. Pos ta bueno, quien fuera monedita de oro, venga de ahí, que tampoco es mi sex simbol. Pero de eso a sacar sus conclusiones, al parecer muy concluyentes, de que mi vida gira en torno a un odio jarocho y profano hacia él hay un gran trecho. Lo que en mi cabecita gira es cómo la gente puede hacer tales conclusiones, cómo a veces pensamos que el mundo de verdad gira alrededor de nosotros y por hechos azarosos incluso improbables sacamos conclusiones que guían nuestra forma de actuar. Y peor aún, cómo de nuestras conclusiones somos capaces de entrar en un juego que nosotros mismos inventamos, de fuerzas invisibles encontradas, de opuestos con dicotomias morales donde uno siempre es el bueno, ¡claro!. Me acorde de mis años mozos, de la creencia ingenua en la política y en las fuerzas del poder. Al final entre colgadera de telefonos y otras infanterías Mengano desapareció cual su plan había urdido. Camino a casa de regreso una lucecita se me encendió en el coco: ¿estará en algún oscuro lugar Mengano riéndose, como malo de Disney, pensando que me ha jodido la vida, que su poder llego a lugares irresolutos? Sonreí, pues si, me había jodido un poco el día, pero de allí no pasaba, no era nada en realidad trascendental. Lo imagine como yo en la secundaria o prepa(creyendo que con ser la jefa de grupo era la jefa del mundo) pero no, uno es uno y ya, en realidad nada afecta demasiado, no hay poder negativo en las relaciones humanas si comprendemos que sólo hay circunstancias y que somos seres pequeñisimos, ni buenos ni demasiado malos. Me reí un poco, en esos momentos uno ha ganado, él puede creer que me arruinó la lectura, el crédito del celular y no se qué más cosas. Pero superas la partida cuando te das cuenta que le falta comprender, que eso, ni él ni yo, ni nada, es en realidad drama real. Todo es pequeñisima historia contada por un narrador indiferente y que vale la pena sólo para los personajes. Sólo un juego.
janik
1 comentario:
jjajajajaja el emo esigualito!!!
pero no se nota el link en el mengano... cambiale el color, ademas si es quien yo creoque es pues que bueno que lo pongas en evidencia por puto mamon.....................................
Publicar un comentario