9.30.2007

Ojos de canica para mis tiros mentales. [Textos sacados del baúl]

Necesito alguien para obsesionarme. Mi obsesión es mi compañia. Y no es lo mismo que el amor o el cariño, esas son otras cosas, otro tipo de construcción más tangible, más real: menos estructuralista. Y la necesidad va creciendo, abarcándome. Cuando era niña me obsesionaba con las canicas: las ordenaba por color, por tamaño, por la nubosidad o transparencia, por el ojo de gato que me devolvía la mirada. (Confieso incluso que algunas tenían nombres: nombres que no correpondían a palabras sino a sensaciones córporeas) Jugarlas, pasarlas entre los dedos y lanzar tiros imaginarios sin importar dónde me encontrase. La obsesión fue creciendo: en últimas fechas colecciono personas imaginarias que vuelvo a inventar, claro con referentes reales, con cuerpos tangibles. Platico con ellas, las hago participes de mis fechorías e incluso me molesto de sus necedades. Pero no basta, es necesario una obsesión que te nutra más, que te alce más, que sea más fuerte que el amor: he creado de alguien, un personaje, le he puesto nombre: lo he convencido de que es mío y que yo soy de él a fuerza de narrador omnipresente. Me obligo a pensar en él para sorprenderme pensando de eso en momentos inoportunos. Luego pienso que sus hermosos ojos son canicas; los pongo entre mis dedos y lanzó tiros.
Janik

11 comentarios:

Anónimo dijo...

creepy, de repente senti que fui una de tus canicas.

Lidia dijo...

ay pues no las avientes, de otra fomar con qué ojos te verá.

Saludos

La Oveja dijo...

hermoso texto, Janik.

yo tambien necesito, a veces, esos otros seres que construyo y destruyo a mi antojo porque con las personas reales no se puede.

Anónimo dijo...

Yo generalmente prefiero gente a la que no conozco, y que en la lejania me ayudan a evadirme de mis preocupaciones....

Darío Zetune dijo...

Me gustaban las canicas. Nunca fui hábil para jugar con ellas. Más bien me gustaba mirarlas: el volumen que tenían, parecía que estaba a punto de presenciar el estallido de un universo o a veces, pensaba que cada canica contenía un universo.

Saludos.

Lienzo dijo...

anonimo: si usted dijera quien es, le diría si cogi los ojos o no... u otra cosa igual ja
Lidia: Ea! que buenoq ue vienes a visitarnos. Tienes razón... mmmmmm no lo habia pensado.
Maat: Ooooyeeeme nooo! yo no soy canica de ninguna manera!!!
the phoenix: No, yo tampoco supe nuncajugar bien jejeje nada más hacia comoq ue sí.

Cerillo dijo...

Las canicas es el primer tesoro y las obsesiones una lata, aunque sin obsesiones ¿que haces?

ka! dijo...

Ora sí neta q me proyectó harto bonito...eso es texto y no mamadas,

Sabe?..el otro día platicaba con la Srta Lu,(de profesión psicóloga) y me hablaba de un compañero de teatro suyo que tiene 7 amigos imaginarios...aunque ninguno con ojos de canica...exijo algo así...

Chiras pelas!..abrazo de fin de semana..

Anónimo dijo...

Y un día ese personaje que inventaste se te aparece vivo, afuera de tu mente, y actúa independiente a tu imaginación y la fascinación de reconocerlo dura un instante; el suficiente para saber que ya estás totalmente perdida y sometida a su voluntad.

Anónimo dijo...

Muy padre. no me atrevia a comentar vuestro texto. Dificilmente Janik escribirá alguna vez algo que no valga la pena leerse y sentirse, apesar de que cotidianamente se encarga de darle revolcadas a los sentimientos de sus lectores.

¿Cuantos más coincidiran con el personaje anonimo que escribio el primer comentario?

En fin, supongo que sería un honor ser vuestra canica.

Saludos , pasatela bien

Esponjita dijo...

perdón la tardanza pero hasta ahora pude leer este post, y déjeme decirle:
¡¡¡es extraordinario!!!

Sí. porque está excelentemente escrito y además me provocó "temor y temblor", osea la catársis esa de la Poética.
Muy identificada, sí, muy identificada me sentí.... y encima de todo, con un texto que es toda una joya... perfecto...

la emocionada esponja

PD: yo no haría canica sus ojos, sino su gran nariz bombocha... pero para el caso es lo mismo