7.18.2011

Pienso en tu cuerpo sobre la cama, en la tibieza de tu cuerpo y en tus ojos oscuros. Pienso en que no sé que edredón estaba debajo de tu cuerpo, ni que ropa vestías. La ignorancia no me cura; me torna más ausente.
Y el morbo, un morbo oscuro, un morbo por dolerme más, me lleva a preguntarle a mi madre, al levantar el télefono; ¿Qué ropa llevaba en el ataúd?.