7.18.2011

Que se abran,
señor,
las montañas,
que se detengan,
todos los pasos,
y que todos los caminos se cierren,
que por el cielo,
ningun ave crucé,
y ninguna nube
se bata contra la tierra
en lluvia.
Que ninguna boca,
pronuncie,
palabra alguna,

hasta que el dolor,
señor,
renuncie al llanto.