5.05.2011

Planchar o no planchar, he ahí el dilema o la historia de la rata vieja...





Esta semana la discusión amorosa tiene que ver con planchar.

Antier, mientras él describía como podría ser uno de nuestros días si yo voy a Turquía a vivir con él, me preguntó en broma, si me voy a levantar a plancharle sus camisas, ya que, él señor, como buen oficial de policía, tiene que ir al trabajo con las camisas planchadas.
Yo, (yo que soy mujer liberada, porque sé latín y todo eso) le contesté que me iba a levantar a hacer el desayuno para que desayunaramos juntos, pero que el señorito se iba a planchar sus camisas solo. Entonces, se puso a quejarse, en broma también, de que iba a ser el oficial de policía más desplanchado de la comisaría, oh, el pobre, casado con una extranjera no-hamarat, (ósease no virtuosa, porque en turco, vaya a usté a saber si en arabe también, el adjetivo "virtuosa" es tambien "ascendosa" cuando se trata de femenino). Oh, mi pobre esposo desplanchado...
Y así como el burro que toco la flauta, le dimos al tema si iba a ser yo o no, una mujer "virtuosa" en la casa.
Le leí la cartilla; yo no desempolvó, ni barro, ni lavo trastes, ni mucho menos plancho (porque planchar es la actividad más tonta del planeta, porque la ropa igual siempre tiene arrugas y si no quieres entonces vistete con una cartulina larga como disfraz de letra en preescolar).
Y cuando vió que me le puse brava le dio por aclarar que todo era una broma, y que lo de menos era pagar una chacha... pero mientras sigue duro y dale con que lo voy a traer desplanchado...
Lo que yo no entiendo es porque yo lo voy a traer desplanchado y no es él mismo quien se desplancha al querer que sea yo quien lo planché (sin albur), y lo que él menos entiende, es que entre broma y broma...a mi ya me dio miedo... Pero entre eso, ya le dije a Catalina que si seguimos con la discusión de la rata vieja yo no me voy a quedar sin cola, sino sin novio...

¡No soy una rata vieja!

Janik