
Ayer Astrid y yo pintamos un pequeño mural infantil en el que será el nuevo cuarto de Quetzal, su hermana menor. Yo, sentada pintando pastos con flores dignos de un Kindergarden y ella arriba pintando mariposas. La platica giró, como muchas veces en estos últimos 12 años, sobre el amor. Me quejé de los cobardes, queja también ya lugar común en mi discurso. Ella, con calma, incluso con un poco de indiferencia, mientras pintaba una mariposa azul guacamaya (según el catálogo del WallMart):
-Es que la gente no es cobarde. Sólo no está lista en ese momento para hacer ciertas cosas. Cada quien tiene su momento, su instante, cada quien es valiente cuando está listo para serlo. Cuando tu piensas que la gente es cobarde muchas veces sólo es prudente, sólo no es ese su momento para lanzarse, solamente no es ese su momento, o no es esa la circunstancia, o simplemente la acción no es tan importante y por eso no la realizan. Eso es todo, no es que la gente sea cobarde; es que hay momentos y cosas para estar listo-
Me reí un poco de nervios. Tenía toda la boca llena de razón (como suele tenerla con respecto a mis arrebatos infantiles durante estos últimos 12 años). Seguí pintando pastitos. El cuarto quedo lindo.
Janik
5 comentarios:
She is absolutely right this time...
Un buen punto de vista. Abrazos fuertes!
Siempre he opinado que los valientes son una bola de salvajes que no saben esperar... bueno, no siempre.
"Patience is for cowards"
Me condena usted a salvaje. Esta vez no apelo a moción.
Coindido, tantas veces recurrímos al factor "juicio rápido" cuando algo no nos parece, en ves de detenernos a preguntar ¿qué habrá detrás de eso? Ocurre igual cuando te califican de "rara" o "seria"... "Es que eres tan seria que ni ganas le dan a uno de invitarte a salir" "Es que eres tan rara que no te entiendo", ja..
Mi palabra clave fue cytoisms..., hagámos una secta de cytoistas Janik, de qué quieres que vaya la Liturgia y el Credo ;-p
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