
Hoy en la tarde no alcanzamos boletos para Sector 9 en ningún cine: entonces Melba y yo vagamos platicando y deteniéndonos seguido para besarnos largamente ante los ojos mustios de almidonadas señoras (es lo malo de ir a las odiosas plazas comerciales). Después de un rato fuimos al FCE a comprar algo para el cumpleaños de mi hermana: Melba es bióloga y mi hermana también, así que me ayudo a elegir un libro "chic" para biólogos. Entradas ya en el tema de los libros comenzamos a discutir sobre literatura: desde que comenzamos a andar mi hobbie de medio tiempo era pasarle libros a Melba. Al principio, temerosa de aburrirla, buscaba sólo los libros que pensaba que le gustarían pues no sabía si dejarla saber que andaba con una freak de la lectura sería buena idea. Poco a poco le fui pasando mis propias lecturas (a veces con advertencias otras tantas con peticiones). Así se fue secuestrando mis antologías de Bonifaz Nuño en primer lugar y luego los libros de Gerardo Deniz, de Bolaño, Chesterton, Joseph Conrand, Gabriel García Marquez, Joseph Roth, James Joyce y muchísimos tantos. Luego a razón de consentirla, y de proteger mi bien amada biblioteca personal claro, comencé a comprar un libro para ella cada vez que compraba uno para mí. En este mes le di El restaurante del fin del mundo, del que fui partícipe más que nada en la editorial, Una selección de Cuentos del humor inglés de Herralde y La Leyenda del Santo bebedor de Roth. Al principio tímidamente le preguntaba si ya los había leído... hoy me di tope con pared: ahora ella me exige que yo recuerde mis lecturas (¡algunos los he leído hace ya muchos años y hago unos osos estúpidos confundiendo personajes e historias!), que discuta con ella, personajes, contexto, trama, ideas.
¡Resultó entonces que este mes ella leyó el doble de libros que yo!(¡todos los libros que le he regalado!) Me sentí un poco absurda pero muy contenta.
Gracias Mel por compartir conmigo este vicio, o por dejarte enviciar que es lo peor. No sabes lo contenta que me pongo de tener que obligarme a hacer memoria, a releer las cosas, a buscar cosas nuevas que leer para darte, feliz de no dejarme quieta para seguirte el paso. De eso se trata la cosa; de que te aprieten la marcha y tengas que moverte y te sorprendas superada y con ganas de superarte. Me siento ahora tu aprendiz y estoy contenta.
¡Resultó entonces que este mes ella leyó el doble de libros que yo!(¡todos los libros que le he regalado!) Me sentí un poco absurda pero muy contenta.
Gracias Mel por compartir conmigo este vicio, o por dejarte enviciar que es lo peor. No sabes lo contenta que me pongo de tener que obligarme a hacer memoria, a releer las cosas, a buscar cosas nuevas que leer para darte, feliz de no dejarme quieta para seguirte el paso. De eso se trata la cosa; de que te aprieten la marcha y tengas que moverte y te sorprendas superada y con ganas de superarte. Me siento ahora tu aprendiz y estoy contenta.
Con amor
Janik
Janik
2 comentarios:
¡Es muy lindo este post! Es bonito saber que una se esfuerza por el otro y viceversa, bueno más bien que uno se compenetra tanto con el otro
Te amoooo Janik de mi vida y de mi amor!!! te adoro! pequeñita. Gracias!!! n_n
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