9.29.2009

Sin título


Una noche así


nos alienamos.


(misma la oscuridad mediocre de ciudad,


fría la pared marmoleada


con piedrecillas que se iluminan


con cualquier


rayito de luz


(como nosotros))



Una noche así nos despedimos


Sabiendo bien que era la última despedida


(quizás porque secretamente siempre esperamos


que el instante que nos sucedía


fuera el último).



El último portazo en una casa


A la que nunca volveríamos a entrar:


Y que nunca miramos con atención


(descuido, que después nos condenaría, amigo,


a una nostalgia por un hogar incierto).



Una noche así nos alienamos


Como una bandada de muchachos


que se dispersan entre las calles


para no volverse a mirar a los ojos


fingiéndose sistemáticamente desconocidos


después de haber cometido en conjunto


un crimen nimio;


una pinta en una pared,


un cristalazo,


ó,


como en nuestro caso,



haber tocado el timbre


de un casa



sin saberla


de antemano



vacía.

No hay comentarios.: