Ante todo hay que saber cuantas veces debemos abandonar nuestra novia y huir de sexo en sexo hasta el fin de la tierra.Vicente Huidobro
Temblor de Cielo
El olor a la marihuana quemada, una música vieja que hablaba de liberación, socialismo y gente, la noche violácea de smog, pesada y densa.
Fue en ese momento en el que lo pensé. Y ¿Qué tal si estamos mal, Oso? ¿Qué tal si esto que hacemos esta mal y deberíamos de sentir culpa? y ¿Qué tal si no es el camino correcto? No, no hablo de arrepentirnos toda la vida, sino de que no nos lleve a nada. De que no nos lleve a donde deseamos. Que sea eternamente un sustituto placebo de aquello que en realidad buscamos.
Y yo lo entiendo. Tú me entiendes también. Pero ¿Porqué nadie mas? El problema no es tener sexo o no, el problema ni siquiera es con quién… eso se resuelve muy fácil en realidad. Y para los que crean que el problema es un miedo subconsciente al SIDA, al Herpes o las Verrugas Flemáticas están equivocadas. Ese punto lo hemos superado hace tiempo ya. Es en realidad muy simple. El que meta la pata en eso hoy en día, aquí, en nuestra situación y en nuestro medio es un pendejo.
Hay varias dudas que me surgen, que no se ha donde me llevan. La frase de Huidobro. EL que no la entienda vive en un mundo rosa que para mí y para ti, para nosotros, es inalcanzable. Y permítanme por favor repetirla: “Ante todo hay que saber cuantas veces debemos abandonar nuestra novia y huir de sexo en sexo hasta el fin de la tierra.”
Ante todo. Hijos de una posmodernidad, de una falta de valores, vivimos en una generación extrañísima. Sí, ahora podemos hablar de que una sucesión de acostones sin ser linchados en la plaza, sin que se nos obligue a casarnos (¿Cuántos esposos tendríamos ya? Me pregunto entonces) Pero pareciera que somos algo así como profetas, (aquí una risa corta, intermitente que es poco elegante poner) porque no se nos acribilla pero al fin y al cabo no se nos entiende tampoco.
Y es que sí, dividámoslo. Se tiene sexo por placer, calentura, deseo, cachondez y todo eso. Se tiene sexo por entretenimiento: y aquí se engloba el tan afamado currículum sexual del que nos vanagloriamos en las pedas, aquí entran también las noches que se ocupan en eso porque no hay nada bueno en la televisión. ¡Madres! Nos acercamos a dos motivos más. Se tiene sexo por amor. Se tiene sexo por soledad.
De las primeras dos, de manera muy categórica ni se hablara. Bien sabemos que ni tú ni yo dejaremos de tener sexo en torno a alguno de esos dos motivos. Además esta carta, escrito, lo que sea, no es un intento de poner en duda nuestro hábitos sexuales. Esos no cambiaran hasta que estemos viejos, cincuentones y no por decisión sino, por, falta de quórum…
Ni siquiera es una justificación. Para nuestra era nihilista y generación falta de moral la única justificación que acariciamos es: “Porque me da la gana” ¡San se acabó! ¿Pues qué más quieren?
Es más bien una reflexión entorno a los últimos sucesos acontecidos en el frente de batalla. Dime tú si estará bien primero mamársela a alguien y, luego, aprender el nombre de su hermano mayor. No, ya no digamos bien ¿Es lo qué queremos? Entonces lo que está en juego es, al fin y al cabo, el trasfondo de todas esas tardes que hemos perdido juntos, sentados por allí en alguna calle. Sí, lo sospechas bien, lo que esta en juego no es si vamos a mamársela a tres o cuatro güeyes en un mes. Lo que esta en juego es, es el amor. El amor y la forma en la que llegamos a él. El amor y el esteriotipo de cómo comenzar una relación. (Aquí se escucha en el fondo una onomatopeya como ¡Cha chan!) El amor y el sexo.
Y el problema mismo es esta generación de transición. Porque nuestra idea de amor, tiene un pie en el liberalismo capitalista y el otro en el antiguo estilo conservador. ¡Madres de nuevo! Resulta que eso es lo que probablemente nos tenga confundidos. Por una lado desarrollamos una forma muy liberal de sexualidad y por el otro, por el otro seguimos buscando ciertas cosas que parece sólo se dan en el estilo conservador de sexualidad. Y muy a la manera socrática he decidido evitarnos la pregunta, porque si tú y yo juntando las cabezas hemos perdido tanto tiempo alargando la mano para saber que diablos es el amor, entonces yo sola no podría lograrlo. Démosle vueltas entonces, rodeémosle.
Ciertamente lo tangible de ese amor, que en nuestro caso es tan rarísimo, tan distinto al de la gente común (o eso creemos y quizás en el fondo sea igual) es una relación. Madre mía, la relación que andamos buscando, el tan afamado noviazgo. Y si, pareciera que siempre que amamos a algo tenemos que tener esa relación. Uno a uno. Un noviazgo con las variables probables y las contorsiones posibles del término, pero siempre bajo la mira social, bajo lo que la sociedad estipula. Aunque claro esta que a esto uno si se puede rebelar, pero es tan difícil. Seguimos tras la raya en cuanto a eso. Uno a uno. Uno a uno.
Y es que pareciera que en algunas, que cuando la razón nos dice: Este es un buen partido, este podría quererme, nos ponemos a la expectativa. No, no siempre, pero se termina con eso después de un tiempo. Saca tu la estadística: Tiempo y sexo. Sexo y amor. Amor y tiempo. Las variables. ¿La constante? Un hoyo en el costado que queremos llenar con amor. ¿Pero que diablos nos dio ese hoyo? La indefinible pero siempre aclamada posmodernidad, la transición liberalismo conservador (pero recuerda que nuestra transición será conservadora para los hijos de tus hijos) (Yo no tendré hijos y tu lo sabes) Quizás estamos adelantados a la época.
Tomas Moro en su Utopía hablaba de que los esposos debían de tener sexo primero antes de enamorarse. Sí Tomas Moro fue un visionario (Aquí hay otra risa picara intercalada) entonces nosotros somos el cumplimiento de su profecía.
¿Y Cuál es el problema? El problema es que en fondo guardamos un dejo de querer hacer las cosas como los otros. A la antigüita pues. Primero le miras a los ojos, le hablas, le tomas de la mano y sientes cosquillas. Luego lo besas y hasta el final te lo coges.
¿Porqué hemos estado usando la receta al revés? Si, si, por placer y entretenimiento. Pero esos dos motivos nos duran un mes, dos. Luego comienzas de nuevo a sentir que falta algo. Será que después de un tiempo la receta es: sexo, misma persona, tiempo es igual a amor… a sus comienzos.
La cosa es que al fin y al cabo compartir el cuerpo por algún rato representa querer establecer algún otro tipo de vínculo. Y esto quién sabe si venga de la naturaleza de la relación sexual o de un dejo social sobre que el sexo es una representación del amor.
Pero ¿El orden de los factores altera el producto? El sexo desde el amor cortesano era el fin. Era lo último, era a lo que se tenía que llegar. No era como comerse una manzana.
Reproduzcamos el último diálogo:
-¿Cuántas manzanas esta semana Oso?
-Sólo dos, ¿Y tú?
-Tres, te he ganado.
(¿Tienes hambre? ¿Tenemos hambre todavía?)
Y que si lo que nos pasa a nosotros solo es una transición imperfecta a una nueva moral. A una nueva forma de amor donde la gente primero, sin conocerse, se coja un rato y luego se enamore. Me parece que a eso han llegado los países de Europa, España, Francia, a esa liberalidad a ese cambio de orden.
Y si ello es mejor o peor, no lo se. Lo que podemos aseverar es que entonces en cuanto a Ética tú y yo vamos hacia el primer mundo (De nuevo una risa sarcástica) Lo de cierto será que cuando ya hay amor el sexo no es sexo, es otra cosa.
Esto se ha vuelto un poco deprimente, y es que estoy escuchando el disco de “Adiós a Lenin” que le robé a Lizeth la semana pasada.
Bueno al final estas reflexiones, estas pajas mentales sobre si estamos haciendo bien o mal sólo se hacen cuando queremos comenzar a agarrarnos a algo. ¿Conoceremos a gente de manera normal? Si, si, eso de la manita y los ojitos y hasta el final desenrollar los condones. Si, solo que pareciera que este tiempo es de agua y se nos va de entre las manos. Al final es que estas pajas mentales solo se hacen cuando tenemos suficiente tiempo para pensar, y suficiente depresión que desbordar en un papel.
Buen inicio de semana y ojalá que después de leer esto tengas tan buenas “citas” (Te regalo una sonrisa maliciosa) como las que yo tuve este fin (Con todo y las nuevas perversiones a la lista).
Y es que no aprendemos ¿Verdad? ¿Aprender? ¿Con qué se come eso? Al final recuerda:
“Ante todo hay que saber cuantas veces debemos abandonar al sexo y huir de novia en novia hasta el fin de la tierra”
Tzitzi Janik
PD. ¿Crees que si tú y yo algún día llegamos a ser famosos publiquen nuestras correspondencias en un libro empastado azul y rojo?
1 comentario:
En verdad no lo se, no se si estemos bien o mal (lo de la moral de primer mundo es un hecho) creo q pocas veces lo habia pensado detenidsmente, normalmente esa punzada de vieja moralidad judeocristiana q me dice "hey! eres un zorro" se va sin obtener lo q pretendia... no se si es porque ya se me hace de la mas normal, no se si es porque hice mia la regla de oro (no recuerdo q numero es) "si aceptas q eres una puta, todo es mas facil" y es verdad, ese tipo de comentarios de la poca conciencia q nos queda son bastante molestos cuando uno se dirije a una "cita" o cuando uno va de regreso a casa despues de esta.
Estoy de acuerdo q en el sexo uno hace parte suya aunque sea solo un poquito un poquito de esa persona, un respiro, el calor... por unos instantes uno tiene tanta confianza y libertad como con nadie. Estos instantes creo q es el verdadero placebo,a fin de cuentas son besos y caricias no? es un poco de afecto... en lo personal creo q no lo hacemos por eso,mas bien es un pequeño plus, lo mas q podemos obtener de lo q en verdad queremos; y desde hace un buen tiempo y despues de varios momentos de vida tirada al traste se q quiero (espero q no haya cambiado..).
Ahora las cosas son cada vez mas raras, por eso solo tu y yo nos entendemos, eso es bueno no? saberse acompañando en este camino incierto de la vida y el amor...
Podriamos cambiar? claro q si, pero con q sentido? podriamos conocer a las personas como la receta canonica nos dicta? pues si... el problema es q no hay muchas inetresantes rondando por aqui...
Lo unico importante se me figura q las relaciones humanas estan cambiando, como cambia el ser humano, ya nada sera igual y se q es mejor olvidarnos un poco de encontrar aquel amor de ensueño todo lindo y eterno, eso no existe y lo sabemos; ojala y empecemso a madurar mas (o un poquito, de menos) para poder sobrellevar este estado de solteria el cual desde hace un buen rato pretendo dignificar (y eso ya te lo habia dicho) porque deberia ser asi, deberiamos de ser felices con nosotros solos y con nuestros amigos... a veces no se puede y hace falta alguin mas pero no vale la pena pasar la vida entera conlos brazos abiertos para no recibir mas q una brisa en el rostro y quedar con los brazos entumidos.
Podemos vivir asi, estoy seguro q no lo haremos para siempre y solo imagino sera tan divertido cuando tengamso al amor de nuestras vidas y estemos en una feliz relacion monogama (risas), hasta entonces no puedo garantizar nada solo q estaremos juntos un buen rato en este camino, al fin creo q estamos aprendiendo cosas no muy utiles, pero sigue siendo aprender.
Y por cierto estoy seguro q lo harian quien como nosotros para escribir de la vida y el amor..
solo por eso deberiamos de serlo por el gusto de q miles de personas lean nuestra nueva moralidad... podriamos volvernos de culto no crees?
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