12.29.2011

Medusas de aceite debajo del coche.
Se esconden del sol bajo los amortiguadores,
y yo,
casi con pena meto el clutch.

Manejo sin dirección,
como quien no quiere vajarse del autobus
y llegar hasta la terminal
haciendose el dormido.

Salvo que
con el volante en las manos
no puedo fingir.

Quisiera manejar hasta donde estás
y bajarme con esos calambres en las piernas
que me recuerdan que mi vejez prematura

Pero hay ya un océano que nos distancia

Y ¿sabes?
la anémonas
brillantes
multicolores
se deshacerian
en el mar.