Que paren todos los relojes, corten el teléfono.
Eviten que el perro ladre dándole un hueso jugoso.
Silencien los pianos y, con un sonido suave
Traigan el ataúd, dejen venir a los deudos.
Permitan a los aviones dar círculos en lo alto
Escribiendo en el cielo el mensaje:ella está muerta.
Coloquen crespones alrededor de los cuellos blancos de
los servidores públicos
Permitan usar guantes negros de algodón a los policías.
Ella era mi norte, mi sur, mi este y mi oeste
Mi semana de trabajo y mi domingo de descanso
Mi mediodía, mi medianoche, mi conversación y mi canción
Pensé que el amor duraría para siempre, me equivoqué.
Ahora no se necesitan las estrellas, sáquelas todas;
Llévense la luna y desmantelen el sol;
Vacien el océano y limpien el fondo;
Pues nada, ahora podrá ser como antes.
2 comentarios:
Me recuerda un poco a una rola de Sabina, creo que las grandes mentes tienen similitudes de pensamiento.
Un saludo.
"Crei que el amor era eterno, estaba equivocado".
Debo decir que después de la tormenta, Auden me sabe un poco insípido.
Abrazos, hay que celebrar la mudanza, no crees?
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