La neta la pasamos poca madre. El 1er día nos pusimos hasta la madre con una botella de charanda, pero con la cruz de la parroquia no podimos y ya medio borrachos se salieron las alabanzas a Heidegger y las malas bromas de Octavio Paz. La cara que puso mi vieja:"mi novia es freaky" de seguro pensó. (Pu´si, ni modo) Y después de la peda yo no comente en el blog porque andaba muy ocupada...
Luego la aventura: pobres y muertos de hambre nos dedicamos a pedir raite pa´todos lados. ¡Oh sorpresa! Más fácil de lo pensado, quiza porque teníamos cara de ratón de biblioteca o porque nos veiamos rechulas o porque pensaban que con 3 viejas no podía uno sólo.
Nos levantó un comerciante de medicinas patzcuaro-uruapan. Nos dijo que digamos "no al Doctor Simi". Luego un loco que nos subió a su troca pero que ya no nos quería bajar. Aplicamos la de fingir hablar por el celular y darle las placas al Tío Pancho. Bendito Tío pancho. Nos botaron en la libre pero agarramos camión.
¡Para conocer tingambato que nos recoge un trailero! Nunca me había subido a un trailer de doble semiremolque. El chofer se llamaba José. Llevaba 22 años manejando trailer y tenía una hijita de dos años y un nieto de uno. El trailer decía: Goku. Llevaba una rana rene colgada del retrovisor. Fue muy emocionante: ir en la cabeza de un trailer vació por la libre uruapan-patzcuaro.
De regreso nos levanto un maestro. De sindicato, perredista de hueso colorado, da clases a adultos en la zona pobre de uruapan. Luego ya en la casa nos toco la cantada al niño, tamales de picadillo, atole de chongos y de tamarindo.
Jorge y Alondra se regresaron el sábado. Melba y yo el domingo. La despedida de mi pueblo fue amarga pero el amor fue más dulce que nunca (a todos nos llega la época cursi).
Fue lindo despertar con ella. Fue lindo escuchar a un abuelo trailero y a un maestro que regresaba de una junta sindical. Si claro, pedir raite puede ser peligroso. Pero bien lo dice Alondra: es un pacto de confianza para conocer gente que en otras circunstancias no conocerías. ¿Qué nos podrían haber matado? (el loco de la troca estuvo a punto) Pero en Michoacán igual te mata una bala perdida en año nuevo. Lo que si es seguro es que vamos a organizar el Club del raite: el logotipo va a ser la cara de jorge, con lentesotes, uno nos dijo: los subí porque se ven muy estudiositos. ¡Que manera de empezar el año pues!
Luego la aventura: pobres y muertos de hambre nos dedicamos a pedir raite pa´todos lados. ¡Oh sorpresa! Más fácil de lo pensado, quiza porque teníamos cara de ratón de biblioteca o porque nos veiamos rechulas o porque pensaban que con 3 viejas no podía uno sólo.
Nos levantó un comerciante de medicinas patzcuaro-uruapan. Nos dijo que digamos "no al Doctor Simi". Luego un loco que nos subió a su troca pero que ya no nos quería bajar. Aplicamos la de fingir hablar por el celular y darle las placas al Tío Pancho. Bendito Tío pancho. Nos botaron en la libre pero agarramos camión.
¡Para conocer tingambato que nos recoge un trailero! Nunca me había subido a un trailer de doble semiremolque. El chofer se llamaba José. Llevaba 22 años manejando trailer y tenía una hijita de dos años y un nieto de uno. El trailer decía: Goku. Llevaba una rana rene colgada del retrovisor. Fue muy emocionante: ir en la cabeza de un trailer vació por la libre uruapan-patzcuaro.
De regreso nos levanto un maestro. De sindicato, perredista de hueso colorado, da clases a adultos en la zona pobre de uruapan. Luego ya en la casa nos toco la cantada al niño, tamales de picadillo, atole de chongos y de tamarindo.
Jorge y Alondra se regresaron el sábado. Melba y yo el domingo. La despedida de mi pueblo fue amarga pero el amor fue más dulce que nunca (a todos nos llega la época cursi).
Fue lindo despertar con ella. Fue lindo escuchar a un abuelo trailero y a un maestro que regresaba de una junta sindical. Si claro, pedir raite puede ser peligroso. Pero bien lo dice Alondra: es un pacto de confianza para conocer gente que en otras circunstancias no conocerías. ¿Qué nos podrían haber matado? (el loco de la troca estuvo a punto) Pero en Michoacán igual te mata una bala perdida en año nuevo. Lo que si es seguro es que vamos a organizar el Club del raite: el logotipo va a ser la cara de jorge, con lentesotes, uno nos dijo: los subí porque se ven muy estudiositos. ¡Que manera de empezar el año pues!
Vice presidenta del Club del Raite
