9.06.2008

Paradoja de la última línea

sacar la cabeza del agua y que los rayos del sol te cieguen. llenar de golpe los pulmones con aire. la desesperación del aire, y el agua chorreando por las sienes. pero se está vivo. me miro como una sobreviviente a mi misma una vez más: estás viva (y esas palabras son el recuerdo mismo de la marabunta).
algunos los mata el agua cuando no saben nadar: el mar te rodea y te envuelve en un capullo. se ahogan. otros nos convertimos en ahogados como esas princesas trágicas que caminan desde la playa hasta el centro del mar: el agua te hipnoptiza, de un lado hacia el otro, las olas. cuando tienes la mitad del cuerpo sientes que tu misma eres el mar, que tu misma te mueves de un lado a otro con un ritmo que allí, evitar no puedes. como seguir un punto de luz, se sigue el movimiento del mar hasta que el agua, comienza a citiar los labios, a invadir los pulmones. pero no te das cuenta (no, no me di cuenta) porque tu cuerpo tiene el ritmo de las olas y crees que eres tu el movimiento acuático mismo.
pero no se puede ser el mar. él será siempre ese enemigo añorado. (qué sino eso es el amor)
tantas veces me he estado a punto de ahogar por convicción. y el agua salada se vierte en los labios con el sabor de estatuas diluidas.
pero no. hoy me he salvado de mi misma de nuevo. la belleza del agua, la luz del agua.
(se puede disfrutar la tristeza, mas de ella no se puede vivir).
janik

5 comentarios:

En verdad dijo...

La tranquilidad de volver al lugar de donde partiste, te acaricia la idea de no oir más que tu corazón latiendo cada vez menos.

Anónimo dijo...

Si amas tanto a Jorge díselo.

Natalia González Gottdiener dijo...

Mmmmm, que anónimos. Alguna vez imagine al mar como un amante, hasta que V me puso la duda en frente, es el mar o la mar..., desde entonces ya no sé si mi apego al/la mar es carnal o maternal... Un beso Tzitzi. No te preocupes. Nos veremos muy pronto ¿Qué clase de estornudos fueron? Mi prosa de pronto me abruma, pero tengo fe en que mejore, y la fe está en hacerlo.

La Oveja dijo...

que hace ese conejo bajo el agua???

Lidia dijo...

nos entendemos bien tu post y yo. Eso mero es lo que siento. Y ese parentesis contien mucha verdad, pregúntale a mis queridos románticos cómo les fue ... ay dios, y yo creo que soy una romántica incurable.

Saludos y abrazos