Me dieron escalofríos. Cerre los puños hasta dejar marcadas las uñas en la palma. Querer como llorar. Fruncir el ceño de rabia. Me amargaron el final del año y el comienzo del otro. Y no me avergüenzo de ser tan sentimental, defiendo a capa y espada, lloro, hago rabietas y lo digo: Sentí como si hubieran despedido a mí padre del trabajo cuando me entere que recortaron el presupuesto a la UNAM.La UNAM es mi primera patria y muchas veces la única. Mi padres estudiaron y trabajan allí. De mi tío Bernabe estoy eternamente agradecida: de él recibí yo el camino abierto para estudiar Filosofía, él mantuvo a mi familia tanto tiempo y dedicó su vida entera a la UNAM. Mis maestros, mis amigos, Bonifaz Nuño es de la UNAM. Gracias a la beca que me da sobrevivo. Cuando tiene un logró me alegro el día. Cuando le atestan un golpe me siento indignada.
Quizás eso es lo que nos falta ahora. La llamada posmodernidad está caracterizada por la pérdida de confianza en las instituciones. La pérdida de identidad entre el individuo y la instituciones. La pregunta obligada es: ¿Qué tanto debemos de aceptar lo que según historicamente nos tocó? ¿No podemos desafiar al parámetro histórico y declararnos identificados plenamente con una institución? Si, si podemos.
De momento me propongo esto, una pequeña resistencia al recorte de presupuesto, dar lo más que pueda está reinscripción de enero. Cien, doscientos, yo se qué puedo incluso dar más, hacer el esfuerzo. Demostrar que nuestra institución no es un nombre en el aire. Porque aunque suene a clitché: La UNAM somos todos.
Quizás eso es lo que nos falta ahora. La llamada posmodernidad está caracterizada por la pérdida de confianza en las instituciones. La pérdida de identidad entre el individuo y la instituciones. La pregunta obligada es: ¿Qué tanto debemos de aceptar lo que según historicamente nos tocó? ¿No podemos desafiar al parámetro histórico y declararnos identificados plenamente con una institución? Si, si podemos.
De momento me propongo esto, una pequeña resistencia al recorte de presupuesto, dar lo más que pueda está reinscripción de enero. Cien, doscientos, yo se qué puedo incluso dar más, hacer el esfuerzo. Demostrar que nuestra institución no es un nombre en el aire. Porque aunque suene a clitché: La UNAM somos todos.
Indignadisima
Tzitzi Janik Rojas Torres
6 comentarios:
Google bombing al diputado!! mas info en:
http://lab-journal.blogspot.com/2006/12/primee-ataque-de-la-derecha-mexicana.html
¿Y qué otra cosa podíamos esperar del enano fascista? Quizás -con todo respeto- sería más fecundo organizarnos en vez de rasgarnos las vestiduras. Qué cosa horrible.
Ok, podríamos indignarnos del "enano fascista" y etc. Pero también me gustaría indignarme por todas esas rémoras que viven dentro de la UNAM y que también son causa de que esté como esté.
Me pregunto cuándo es que se desalojará a los que tienen invadido el Auditorio Justo Sierra, me pregunto cuándo se permitirá que unos cuantos gatos cierren la facultad aduciendo que "no se puede ser indiferente ante lo que pasa en el país". Selecta aristocracia de la indignación.
Me pregunto hasta cuándo permitirá la UNAM que se siga llenando y engordando ese honeroso y democrático sindicato. De acuerdo, los sindicatos son necesarios para la defensa de los derechos de los trabajadores, pero el STUNAM se ha caracterizado por ser un organismo que se vende al mejor postor, además de que parece ser que a varios trabajadores les da carta abierta para que falten, para que hagan mal su trabajo (mi propia experiencia? las señoras de limpieza parece que no saben hacer su trabajo o les da flojera).
Sí, podemos indignarnos x esas "fuerzas oscuras" que en su último avatar le han cortado el presupuesto a la UNAM. Yo estoy indignado: ahí estudio, trabajo, me la paso la mayor parte de mi día; pero justamente porque llevo todo el día ahí, me indigna más esos cierres (democráticos y concientes de la realidá social) que hacen unos cuantos "alumnos", me indigna que en plena ágora se monte un show con músicos baratos mientras que los que están en la biblioteca tratando de estudiar o se aguanten ante tal escándalo o se vayan, me indigna que las señoras de la limpieza no sean capaces de hacer bien su trabajo y encuentre telarañas en los baños para profesores y administrativos.
Saludos mi estimada.
CARAJOLES!
Sí, causa tristeza e indignación. Que conste.
Un beso
estoy de acuerdo con el serch, pero pregunto: ¿acaso es un mal exclusivo de la unam? ¿las instituciones del gobierno federal son un ejemplo de transparecnia e incorruptibilidad? a estas no les recortan el presupuesto porque los intendentes dejen cochinos los sanitarios...
así de fácil: el gobierno federal quiere menos gente culta para poder manipular al pueblo a su antojo... al rato van a revivir la propuesta de aplicar el iva a los libros.
GOYAAAAAAAAAA
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