Intentó saludarme normal pero claramente estaba alterada. ¿Qué tienes?. Nada. Claro que tienes algo ¿Quieres ir algún lado?. ¿Tienes clase?. Si, pero no importa. Caminamos a Rectoría. Nos sentamos en una banquita. Se rompió en llanto. La razón no importa, las conclusiones sí: No quiero Janik, no quiero ser hipócrita con la gente. Entonces no vale la pena entregarte al cien por ciento porque igual no les importa. La gente se evade. Nadie dice la verdad ni las cosas de frente. No se comprometen a nada. Me mintieron aún cuando pedía expresamente la verdad. No puedes confiar en nadie. No importa que ames no te amarán.
Yo debía consolarla, esperanzarla de nuevo. Imposible. En realidad todo lo que ella decía entre llanto era para mi la verdad. Sólo que para mí es contidiano. Le tome las manos en signo de apoyo pero no podía negar lo que decía. ¿Cómo consolar a alguien de la realidad misma?
Cuando intente mentir, decirle que eso no era cierto, ella me miró: Sé que piensas lo mismo que yo.
Lo único que atine a decir al final, completamente sincera: Te puedo prometer que todo va a pasar. Te puedo prometer que vale la pena correr el riesgo de entregarte al cien por ciento, porque por cada cien que se vayan que uno se va a quedar a tu lado.
Pero la sensación de impotencia me quedó. ¿Cómo esperanzar a alguien sin mentirle? ¿De qué manera le dices que la vida no vale la pena y por eso mismo hay que vivirla?
Yo debía consolarla, esperanzarla de nuevo. Imposible. En realidad todo lo que ella decía entre llanto era para mi la verdad. Sólo que para mí es contidiano. Le tome las manos en signo de apoyo pero no podía negar lo que decía. ¿Cómo consolar a alguien de la realidad misma?
Cuando intente mentir, decirle que eso no era cierto, ella me miró: Sé que piensas lo mismo que yo.
Lo único que atine a decir al final, completamente sincera: Te puedo prometer que todo va a pasar. Te puedo prometer que vale la pena correr el riesgo de entregarte al cien por ciento, porque por cada cien que se vayan que uno se va a quedar a tu lado.
Pero la sensación de impotencia me quedó. ¿Cómo esperanzar a alguien sin mentirle? ¿De qué manera le dices que la vida no vale la pena y por eso mismo hay que vivirla?
Janik
13 comentarios:
pues le dices cosas como: "precisamente ese es el emocionante riesgo de vivir".
sigue con los buenos posts, prima.
saludos
¿No te parece extraño que después de vivir casi dos décadas no nos acostumbremos a las rabietas que nos hace la vida?, a pesar de que sabemos que en ocasiones el panorama nos pinta gris no lo aceptamos, deberíamos de visitar a la señora resignación de vez en cuando, por que no nos queda de otra…
Besos mujer.
Tienes mucha razón. Y las preguntas que haces son atinadas. No hay respuestas. La gran fortaleza es vivir sin ellas.
Saludos
Con el tiempo uno se da cuenta que nada está determinado. Definitivamente la vida en si mismo no tiene un valor. Es como esa pregunta de que si el universo existe si no lo vemos. Pus si existe, pero es necesario que "alguien" lo vea (según yo) para comprobar que existe. La vida vale por ser un reto, una animación, un estallido un intento sublime si quieren de retar lo inmóvil.
¿Qué tiene que ver?
Vamos la vida humana viene en blanco, quizá un tanto determinada por nuestra conducta, y el intento de ser social y todo lo bueno y malo que ello implica.
Pero en definitiva no podemos concluir que todos los humanos son malvados.
En pocas palabras decirle que es cierto (el motivo de su llanto) es el consuelo más doloroso, pero es mejor supongo vivir con eso presente, la vida cotidiana y social humana está llena de imperfecciones. Pero esas manos unidas demuestran que no estamos tan solos en este universo. Y de hecho estos momentos de certeza son los que valen.
No dependan de la suerte hijos míos, aunque crean fervientemente que no es su día. Que yo enfrento esa misma duda a veces.
Pero me río de la suerte, de su insignificancia, niego su existencia.
Y entonces me instalo en mi escepticismo, el de siempre, miro como teniendo una respuesta, y me digo en silencio:
Soy yo el dueño de mi destino.
Yo sé bien que el azar influye pero entonces dejaría aun lado una fuerza mayor. LA VOLUNTAD.
La cosa es qeu aunque quieras esperanzar4 a alguien no puedes, le das puros totopos!
Confió en ti, tú fuiste su esperanza y aseguraría que fue suficiente. No hay otra manera de aprender a vivir. Probablemente el desengaño también fue causado por una sola persona. Vivir tiene sus riesgos y sus refugios.
uff... QUE decir? solo la abrazaria y le diria que la vida vale tan solo por el placer de sentirla... que aqui estamos nosotro spara hacernos compan~ia...
Primo: Muchisimas gracias por tus comentarios siempre tan pronto. Si, muchas cosas debe uno de decir, lo que a mi me pasa es que siempre soy medio pendeja en los momentos importantes.
Laurita: La cosa es visitar a doña resignación y a doña ilusión con los intervalos exactos.
Hormiguita: Gracias por visitarme! Lo que dices me cala mucho. Hay que vivir sin respuestas... claro :(
Mono sapiens: un poco nietzscheano hoy eh?... Lo de las certezas es cierto, muy cierto.
Totopo: Puros totopos contigo!
Cerillo: Gracias en serio por ser tan atinada, los refugios, que sería de los riesgos sin los refugios.
Psicoso: Tallarin con patas! compañia de tallarin con patas!
Una recomendación cinematografica. una buena película en el momento adecuado da algo de consuelo."el lado oscuro del corazón".
saludos.
Ay chinitas, qué andar tan pesimista. No cabe duda que el nihilismo es lo de hoy. Lo bueno es que soy retro.
Anónimo: !buscare la pelicula gracias!
Trompetista: ay! dios mio esto es un honor! Muchas gracias por visitar este blog! en serio muchas gracias! Y si, lo bueno es que existen los retros, nos ayudan a superar esto.
Gracias!
demonios, una vez mas llego tan tarde a la discusión entre personajes tan ilustres como janik y livi...
estoy de acuerdo con beto, la vida es riesgo(placer y dolor) pero creo que principalmente la vida es lucha en la búsqueda de un sentido(mas alla de cualquier nietzscheano); para algunos de nosotros es la filosofía, la poesia, la musica, en fin... hay tela de donde cortar...
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