Con una jícara en la cabeza se celebra la fiesta de María Magdalena en el barrio de la Magdalena, que antes era las afueras y ahora es el centro de la pequeña ciudad de Uruapan. En el desfile, los Hortelanos son los disfraces más llamativos, con guajes como mascara, colgandoles girones de ropa, pedazos de metal, el cuerpo engrasado y todo lo que les de el look de la peste mas peste. Claro, los viejitos, las güares, los negros, los cargueros; trajes típicos de Michoacán desfilan con especial colorido. Pero nadie representa mejor el espíritu que los hortelanos, que se dedican a llevar carretillas con basura y cerveza o meterte chiles abaneros en la boca mientras ves el desfile...
Este año hubo menos Hortelanos que otros años. La razón: fuera de lo que se pueda pensar son los más difíciles de carcaterizar pues hay que tener ingenio,arrojo, además de saber actuar aunque sea un poquito para ser un hortelano. El barrio de la Magdalena antes unido y grande se fragmenta, la gente cada vez tiene menos compromiso con la celebración que absorbe mucho tiempo y (Chachan, por favor fanfarrias), el nivel de ateísmo en la zona crece descomunalmente: nadie quiere involucrarse ya con una celebración cuyo principal pilar es el templo del barrio...
Entonces surgió una duda existencial, al ver la decadencia de una celebración que he presenciado los 19 años de mi corta vida; En México, en un país donde nuestra historia esta tejida con filigrana a la religión: Todas las relaciones en México tienen sus raíces o en la religión o en el México precolombino, y todo lo que venga del México precolombino fue pasado por colador colonial; barnizado de religión (cuando hablamos de religión hablamos de religión católica apostólica romana y sucedáneos) ¿Cómo mantener las tradiciones de la identidad nacional y luchar en contra de una religión que, al menos por mí, es vista como el principal lastre del país?
Encrucijada a los que creemos que la religión católica, no como creencia religiosa, sino en marco de la economía y el poder político es el peor mal de la nación y que por otro lado admiramos los desfiles que dejan ver el colorido de los trajes típicos, las portadas en las iglesias, los altares de día de muertos en las casas y los cirios en los cementerios del 1 de noviembre...
Janik
(attend-toi la continuation)



4 comentarios:
Qué gran pregunta, que además se podría formular en casi todos los países. La jícara en la cabeza y el ouroboros en la mano.
Besos y saludos!
pues es curioso como lo religioso y lo folcklorico se entretejen en nuestro pais creando un ambiente mistico y magico en todas las celebraciones, yo creo que asi esta bien, aunque la religion como institucion sea una mierda el pueblo lo ha sublimado... bueno eso digo yo..
hasta luego!!
Te está quedando preciosa la plantilla. Y muchas gracias por el link, que imagino lo que te habrá costado aprender a hacerlo.
Besos
SI el pueblo ha sublimado esas tradiciones, pero irremediablemente nos enfrentamos a la perdida de una de las partes y una perdida catastrófica: significa la perdida de todo.
Hormiguita!espero que ese "te habrá costado aprender a hacerlo" no sea sarcástico eh??? jejeje (en realidad fue fácil)Gracias a ustedes por leerme, muchas gracias.
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